¿Puedes hablar más sobre lo que consideras ser la verdadera meditación?
El propósito de la meditación es el de aquietar la mente. En la mente quieta, las respuestas condicionad as son expuestas y obliteradas. La meditación permite a la mente liberar su fijación en los objetos y descansar en su fuente.
La mente quieta revela eso que es siempre silencioso, eso desde lo cual surgen y hacia lo cual retornan la actividad y la inactividad, eso desde lo cual surgen y hacia lo cual retornan la experiencia de ignorancia y la de iluminación.
Eso es tu propio ser.
A menudo lo que es llamado meditación es una práctica de concentración. Como la terapia, el trabajo con la res piración o otras formas de yoga, la concentración puede ser de ayuda. Tiene su lugar. Ahora descubre lo que está más allá de la concentración. Descubre lo que no es ningún objeto de concentración, pero es conciencia silenciosa en sí misma.
No estoy en contra de la meditación y la práctica. Estoy en contra de separar la práctica meditativa de la vida. Cuando la separación entre la práctica y la vida es reconocida como ilusoria, entonces toda tu vida es meditación. La vida es conciencia silenciosa y todos los eventos de la vida aparecen y desaparecen en ese silencio. Tú eres ese silencio.
¿Sientes que las prácticas formales de meditación sirven para descubrir esto?
Las prácticas de meditación pueden ser de gran ayuda para calmar la mente y así se puede experimentar una paz relativamente mayor. Sin embargo, con el tiempo, la práctica de meditación usualmente se transforma en un obstáculo, porque existe la imagen de “la meditación" y “mi vida”, así como la del “meditador” haciendo "una meditación”. Estas imágenes son trampas mentales.
Cualquier cosa puede ser útil o convertirse en un obstáculo. Lo que fue útil se puede transformar en un obstáculo. Lo que podría haber sido un obstáculo se puede transformar en algo útil. No es mi función hacer esta determinación para nadie. Descubre por ti mismo.
La oportunidad en este momento es la de descubrir por ti mismo si lo que yo digo es verdad, en lugar de tomarlo como sólo otra teoría más, con la que estás de acuerdo o desacuerdo. La oportunidad es permitirle a tu mente que esté quieta por un instante y entonces hablar desde la experiencia de quietud.
Al acallar tu mente, hay un reconocimiento de infinitud. Existe, por un instante, el reconocimiento de lo que siempre fue.
La infinidad no empieza a existir ni se torna repentinamente infinita. Ella es. Siempre es, no importa que haya una mente activa o inactiva. El propósito de desactivar la mente es el de darse cuenta de eso.

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