martes 19 de enero de 2010

Meditación y Presencia

El camino quizá más eficaz para lograr ser libres de verdad es la Meditación.

La Meditación no es reflexión, sino el silenciamiento de la mente, manteniéndote atento y presente en la Presencia del Ser.

La Meditación es una verdadera revolución psicológica, porque dejamos de depender de pensamientos y creencias.

En estado meditativo somos auténticamente libres porque estamos centrados en nuestro Ser esencial, la Conciencia pura.

En este estado no sólo somos libres sino que el Amor nace espontáneo y natural, y es un verdadero amor de Unidad.
En este estado; el Amor no es poesía sino Vida.

La raza humana está enferma de ambición, avaricia y deseo de poder, y un patético vacío de amor auténtico. La Meditación es una revolución interior, porque es un cambio radical en la manera de valorar los distintos aspectos de la vida.

La persona meditativa, centrada en la Presencia del Ser, es consciente de la Unidad con el Ser Absoluto.

El meditador deja de ser él para ser el Ser que lo hace existir.

Dario Lostado

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domingo 10 de enero de 2010

¡El libre albedrío no existe!
Sesha

No existe ningún acto que usted realice libre de pasado. La libertad estriba en no crear futuro. No existe futuro independiente de un acto que realice ahora. Ser diestro en la acción implica vivir ahora sin generar futuro.

Cuando no entienda algo, déjese guiar por la naturaleza, ella con seguridad es más sabia. Note cómo las estaciones se suceden pese a su voluntad de que el otoño dure más tiempo. Note inclusive cómo, pese a su voluntad de que no ocurra, el cabello de su cabeza crece cada vez más espaciado. Tampoco usted regula a voluntad la temperatura de su cuerpo. El proceso continuo de mitosis que permite la reproducción de todas las células de su cuerpo ocurre pese a usted. Dígame, ¿qué controla de su cuerpo?, ¿tal vez escoge las prendas y el color de cómo lo viste?

No deja usted mucho de dónde escoger

⎯Inclusive las prendas y el color los decide por el gusto que sus hábitos le inducen a escoger. De no ser así le sería igual vestirse con ropa de hombre o de mujer, o simplemente andar desnudo.

⎯Me plantea que, aunque crea que decido, no lo hago.

⎯Usted no decidió nacer, simplemente ocurrió; tampoco decide enfermarse ni morir, simplemente acontece. Cree que tiene voluntad, pero su voluntad realmente es tan sólo el pensamiento de creer que actúa. Así como cree que es dueño de su apartamento, así cree que es dueño de sus actos. Lo que le da propiedad sobre su apartamento es una escritura notarial; sin dicha escritura no puede probar que le pertenece. ¿Cree que sus acciones pertenecen a un “yo” que las realiza a voluntad? Muéstreme las escrituras notariales que certifican la pertenencia de los actos que realiza. Usted no hace nada, nunca lo hace y nunca lo hará. Juega en el sueño de su mente a ser actor y mantiene la constante pesadilla de creerlo. Usted, en esencia, no se diferencia de cualquier loco ingresado en un manicomio; ellos ven como válida su realidad. Usted y muchos más, millones más, ven como válido el mundo dual, y eso es lo que comparte con ellos: pese a creer que el mundo dual es real, no tiene el más mínimo control de ninguno de sus procesos. Se lo planteo de esta manera: usted cree real un mundo que no controla y del cual es su esclavo.

⎯¡Es una sin salida la acción!

⎯Me recuerda el error que cometen quienes se ven presos de sus mentes: se sienten impotentes. ¿Acaso no nota que su impotencia es parte de los mismos hábitos y condicionamientos que pugna por evitar que encarcelen su mente? ¿Acaso cree que sufre o que está preso? Todo lo que usted piense de sí mismo es tan sólo el resultado de su propia ignorancia. Al igual que piensa que tiene libertad, del mismo modo piensa que no la tiene. Su problema está en asumir cómo válidas sus falsas comprensiones. Mientras camina sofocado en busca de agua por el desierto, asume como real un espejismo. Entonces se alegra, pues cree que podrá calmar en breve su sed. Entienda, el espejismo dual le hace creer que usted está encadenado a pensar y opta por pensar en no estarlo; eso es lo absurdo de su pretensión. La salida inteligente no es realizar acciones morales, pues ellas simplemente le llevarán a crear hábitos mentales y condicionamientos dirigidos en una dirección aparentemente virtuosa. Su única opción inteligente es caminar por el sendero del dharma.

Debe reaccionar a la acción que le impone la vida en cada momento, pues es responsable de hacerlo por el simple hecho de estar vivo. Reaccione ante los eventos como lo hace cuando conduce: jamás se queda en un único paisaje pues si no, se estrellaría. De igual forma, permita que las acciones ocurran y déjelas nacer y morir. No se aferre a ningún instante, pero no huya de ningún momento. Los instantes son como las olas, ninguna se parece a otra. Haga de cada instante un momento único, advirtiendo que cada momento está vivo. El flujo de la consciencia atendiendo los eventos es siempre permanente y no depende de usted. Suelte la voluntad de actuar y fluya en una reacción que notará como inteligente al dejarle fluir por sí misma. Una y otra vez sorprendido por la fuerza de cada instante, logrará que el “yo” pierda su predominancia mental. Confíe en la inteligencia que hace que todo ocurra, ella es más sabia que cualquiera de sus propios hábitos de conducta.

"Extracto del libro EL SENDERO DEL DHARMA, escrito por Sesha de próxima publicación".
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jueves 17 de diciembre de 2009

El Aguila y el Ego
Isha

En la espiritualidad moderna, se habla mucho acerca del “ego”. Yo no me enfoco mucho en el ego, como he visto a muchas personas atrapadas en el esfuezo de pelear contra él o tratando de destruirlo. Esto proviene de un error muy común: la idea de que el ego es intrínsecamente malo, o incluso el mal.

No hay nada malo con el ego. Es sólo una protección. El ego es la personalidad individual, las máscaras y defensas que usamos para ocultar nuestra inseguridad. Para explicar esto, a menudo uso la analogía siguiente:


Imagina que eres un huevo. En el interior está un águila bebé. Este águila representa el amor-conciencia, tu verdadero yo, tu potencial pleno. Sin embargo, no sabemos que ese águila existe; por ahora, somos sólo un huevo. La cáscara representa al ego. La función de la cáscara del huevo es proteger aquello que aún no está maduro, escudar al águila bebé del mundo, hasta que esté listo. Esta cubierta puede presentarse como falso orgullo o arrogancia, como inseguridad o humildad fingida.

El ego es la voz que nos dice que hay algo malo con nosotros, que debemos ser diferentes. Es la voz que siempre está tirándonos hacia abajo, que nos mantiene pequeños, dubitativos, desconfiados o preocupados. Pero, ¿hay algo malo con la cáscara de huevo? No. Sólo está haciendo su trabajo, proporcionando la protección necesaria hasta que el águila haya crecido fuerte. Cuando el águila bebé es lo suficientemente grande, se empieza a resquebrajar la cáscara.
Lo mismo ocurre cuando nuestra conciencia comienza a expandirse: de pronto el águila es demasiado grande, para ser mantenido en las limitaciones del ego, y éste comienza a deshacerse naturalmente.

En tu viaje hacia el despertar, no trates de destruir el ego o luchar contra él; en lugar de eso, enfócate en el cultivo del águila en tu interior. Cuando tu Conciencia haya madurado, el ego se desprenderá naturalmente, sin ningún esfuerzo por tu parte, porque ya no queda nada que proteger.


http://ishanoshabla.blog.terra.com.mx/
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jueves 3 de diciembre de 2009

Satsang con Mooji

Escuchamos términos como meditación, satsang, iluminación, yoga, sadhana. ¿Puedes hablarnos sobre estos temas?

Meditación sucede cuando centras tu atención en un solo objeto, hasta que la atención y el objeto se convierten en uno. Entonces, todas las demás formas, ideas y sentimientos se apartan de la percepción. Esto lleva a la mente a un gran silencio y quietud. Los efectos no son permanentes, por lo tanto, la meditación es a menudo una práctica de toda la vida.

La iluminación se refiere a ese estado indescriptible en que la mente está libre de la identificación del ego y de las creencias. Cuando la mente en forma de “Yo- persona”, o la creencia “Yo soy el cuerpo” se fusiona con su fuente, que es conciencia pura e impersonal, entonces no hay diferencias entre la mente y el corazón, son uno. Entonces, uno está liberado de los efectos psicológicos de la mente, se libera del temor y la enemistad. Esa presencia irradia
sin ningún esfuerzo silencio, paz y dicha y es sentida como que emana una gracia tangible y una compasión que todo lo incluye. Cuando uno reconoce el hecho verdadero de que la propia identidad personal no es más que una ilusión que aparece dentro de la gran verdad –el Ser universal–, la mente llega a una paz perpetua. El buscador debe abandonar el apego a la idea o creencia “Yo soy el cuerpo, la mente y la personalidad”. Esta creencia en un Ser separado con su autonomía personal no puede coexistir con la plena realización de la verdad.

Yoga realmente significa alcanzar la unión con el yo o la conciencia pura a través de la fusión del individuo y la conciencia universal. Mucha gente piensa que el yoga es simplemente un conjunto de ejercicios físicos, especialmente en el mundo occidental, pero esta es una visión limitada de una disciplina muy amplia. El objetivo real del yoga es la unidad del Ser. Desde tiempos antiguos, varios maestros orientales han descubierto que determinados ejercicios físicos y posturas pueden intensificar la experiencia de la unidad de cuerpo, mente y espíritu. Algunos han dedicado su vida a perfeccionar estas posturas o asanas, como también se les llama, y han transmitido sus conocimientos y técnicas a sus alumnos y discípulos. Si estos ejercicios se practican con el objetivo de inculcar la paz interior, reforzarán la unidad entre mente y cuerpo y, naturalmente, podrían orientar a la mente a la presencia del Ser más profundo. Esta es una práctica constante. Por favor, recuerda: hay diferentes tipos de yogas. El yoga para la comprensión última de nuestra naturaleza eterna y la realidad es llamado jnana yoga, además se lo denomina “el yoga de la sabiduría y el autoconocimiento”.

Es también mundialmente conocido como Advaita, el camino de la no-dualidad.

Sadhana significa ‘práctica’, en particular la práctica espiritual hecha con el objetivo de limpiar o despejar las toxinas físicas, emocionales, psicológicas y el condicionamiento negativo.
Hay muchos caminos o disciplinas. A medida que cada uno progresa en el camino que ha elegido, adaptaciones únicas, descubrimientos espontáneos y comprensiones íntimas ocurren eventualmente llevando a una especie de fusión entre practicante y práctica. Efectivamente, este es el yoga.

Entonces, ¿puede alguno de estos caminos llevar a la autorrealización o la iluminación completa?

Son todos y cada uno una puerta de autodescubrimiento, pero en verdad, salvo el jnana yoga, ninguno de estos caminos son suficientemente directos para revelar y establecer la mente
en la realidad del Ser. De hecho, puede incluso convertirse en una distracción o estorbo si se centra la atención en la mejora de cuerpo, mente o ser material. Jnana yoga o no-dualidad en
la forma de autoindagación es única ya que no presupone o asume una entidad separada, como la de un ‘buscador’, pero se pregunta quién o qué esta entidad podría ser, si es que
existiera.
De este modo, la autoindagación es despiadada en la exposición de la irrealidad del ego, al hacerlo lleva la atención o la mente de nuevo a su fuente, la conciencia pura.

Si uno se siente atraído por cualquier camino o práctica en particular, entonces puede aceptar este como el dharma propio o el camino adecuado por el momento, pero recuerda: la verdad es un reconocimiento directo de la realidad-Ser eterna y sin esfuerzo y no solamente un viaje
hacia una meta.

Parece que hay muchos caminos diferentes, prácticas, maestros y así sucesivamente, ¿cómo se puede encontrar el camino correcto para uno mismo?

Esto dependerá de lo que estás buscando. Ahora hay en todo el mundo escuelas, centros, ashrams con sus practicantes y expertos que ofrecen servicios. Sin embargo, no creo que ninguno de estos caminos o lugares vayan a ayudarte a encontrar la verdad directamente.

En primer lugar, hay que tener claro lo que quieres. Si se trata de la libertad, entonces asiste a satsang.

Satsang es un término sánscrito que significa ‘asociarse directamente con la verdad’. En estos días, hay muchas personas buscando la experiencia directa de la verdad. Estas personas
han intentado muchas otras prácticas y caminos sin ningún cambio real hacia el interior. Ahora, muchos de ellos están cansados de los caminos y de las prácticas agotadoras y quieren encontrar la verdad sin adornos. No quieren perder más tiempo. Esa es la clase de personas que vienen a satsang. Si estás buscando genuinamente la verdad, pronto encontrarás a alguien capaz de guiarte a lo largo del camino.

Esta es la forma en que el universo obra, es un misterio. Puedes incluso encontrar un maestro. Maestros son aquellos que han recorrido el camino y han realizado la verdad eterna dentro de sí de forma permanente. No solo tienen conocimientos intelectuales o teóricos sino que son, ellos mismos, la encarnación de la verdad viviente. Si estás buscando un maestro de la verdad, puedes estar seguro de que tal persona te está buscando también. Así que pronto se reunirán.
Si eres afortunado de encontrar a uno de estos seres, no te tomará mucho tiempo, por lo menos, reconocer y tener un verdadero sabor de lo infinito dentro de ti mismo. Cuando esto sucede, es casi seguro que desearás continuar andando el resto del camino.

Así que usted está diciendo que debemos considerar a nuestro “yo” no como la conciencia personal, sino impersonal?

Sí, esta es una buena práctica para empezar. Recuerda, tú estás más allá de todas las modificaciones como Ser sin forma. Esto será cada vez más claro cuando tu mente se asiente dentro del testigo sin forma u observador. Recuerda: “yo” es la conciencia. Si el “yo” se identifica únicamente con la mente y cuerpo, el “yo” tendrá que cuidar del cuerpo y su vida como responsabilidad personal. Pero cuando “yo” se identifica con la conciencia, es el universo y no la “persona” quien cuidará del cuerpo, y de todas sus necesidades y preocupaciones: el Ser universal hará este trabajo mucho mejor que tú, el individuo.

¿Puede ser aliviado el sufrimiento de una vez por todas?

¡Sí! Pero debe comenzar dentro de tu propio Ser. En la medida en que consideramos ser solamente el cuerpo, la mente y la personalidad, vamos a sufrir, porque la mente y el cuerpo son vulnerables o propensos al miedo y al sufrimiento, no el Ser. No sueñes o esperes que el mundo detenga el sufrimiento, termina tú con tu propio sufrimiento causado por la ignorancia del verdadero Ser que tú eres eternamente.


http://www.despertarespiritual.com.ar/Revista.html
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miércoles 18 de noviembre de 2009

Tu Crees, No la Mente



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jueves 29 de octubre de 2009

¿Que es el Despertar?
Extracto del libro: Perfecta Brillante Quietud de David Carse

¿Ocupan la psicología o la terapia algún lugar en este proceso de despertar?

Es curioso que utilices esta palabra, "proceso", porque en ello reside la diferencia. La terapia es un proceso, algo por el que pasa el personaje soñado aquí, en el sueño. Los procesos y los crecimientos y el devenir ocurren únicamente en la dualidad; esa es la naturaleza de la dualidad. Pero despertar no es un proceso; es un salto fuera del contexto del proceso, fuera de la dualidad.

No obstante, mirandolo retrospectivamente, es posible ver que la psicoterapia puede ciertamente cumplir el próposito de estabilizar el sentido del yo a tal grado que resulta entonces posible desprenderse de él de forma segura. Un ego muy inseguro y a la defensiva, dotado de muy poca autoestima o lleno de miedo y ansiedad, más bien se sentirá herido u ofendido si se le dice que no existe en realidad, que no es más que una "fantasía", una idea erronea que es necesario destruir. Ironicamente, es preciso tener un ego bastante fuerte para ser capaz de escuchar este mensaje y poder abrigar esa idea.

Pero revolcarse una y otra vez en las brasas emocionales de los eventos pasados mediante la terapia puede llegar a ser un doloroso calvario, y pasado un cierto punto puede resultar totalmente contrapruducente si te lo tomas demasiado en serio. Desde la perspectiva actual, resulta claro lo fútil que es tratar de "descubrir" quien es uno: es como intentar atrapar el viento. El yo individual que la psicoterapia pretende ayudar es, de hecho, una ilusión, y ese es todo el problema. La percepción crucial es ver quién o qué no es uno, y es improbable que la psicoterapia te lleve hasta allí.

Pero tanto antes del despertar como después de él, el organismo cuerpo/mente funciona tal como está programado y condicionado; así que siempre resulta valioso saber dónde tiene uno los puntos ciegos. El mero hecho de saber cuáles son y dónde están, sin necesidad de intentar "arreglarlos", puede ser extremadamente útil; pero más allá de eso, no tiene mucho sentido trabajar con el ego (o por lo que a esto respecta, trabajar en la disminución del ego), puesto que se trata solamente de un holograma o una ilusión que no existe realmente por sus propios méritos.

A lo largo de toda la enseñanza de Ramana Maharshi se alude de continuo a que el ego, debido a que no tiene existencia real por sí mismo, desaparece o se desvanece tan pronto se le sítua bajo la luz del cuestionamiento. Cuando se desvanece la falsedad que es el ego, lo que queda es la Verdad. Es así de sencillo. Eso es lo que es despertar.

"La realidad es simplemente la pérdida del ego".

Parece que hay mucha gente que es infeliz, y que la terapia, con todas sus variedades, puede servir de ayuda.

Bueno, sí. Es lo que tenemos a nuestro alcance: hay personajes del sueño que son infelices, de modo que van a terapia en el sueño y así se sienten más felices en el sueño. Es un sistema cerrado. Aunque hay también otra maneras de llegar a ser más feliz en el sueño. Pero lo esencial, en caso de que no lo hayas notado, es que la infelicidad es algo que es inherente al sueño. Así es como funciona la dualidad, y habrá una felicidad y una infelicidad relativas en tanto haya una "esclavitud" a los términos del sueño.

En terminos prácticos, nueve décimas partes -o más de hecho- del problema observado, la así denominada "esclavitud" o, más prácticamente, la infelicidad, tiene que ver con el concepto de responsabilidad. La gente ama el concepto de libre albedrío, esta dispuesta a morir por él. Pero un examen consistente revela que se trata tan solo de una idea, no de una experiencia real.

La "causación" es ta compleja que no hay modo de afirmar verdaderamente que el "libre albedrío" aporte nada significativo a ninguna acción ejecutada por el cuerpo/mente que llamas tú mismo. ¿Puedes realmente hallar alguna acción que puedas probar con tal certeza que fue solamente tuya, o eminentemente tuya, o incluso tuya en absoluto, y no resultado de la interacción de una red de influencias relacionadas con la genética, el medio ambiente, la educación, la cultura, los encuentros "fortuitos", etc...? Definitivamente no, no puedes.

Una vez se comprende esto, se puede ver que lo que consideramos individuos no son sujetos, no son los puntos de partida, sino que son objetos, instrumentos a través de los cuales actúa o fluye la Conciencia, "la fuerza cosmica", "la energía divina". Entonces el concepto de "responsabilidad" se relaja considerablemente y se desvanece. "Tú" no eres más responsable por lo que ocurre a través de este organismo cuerpo/mente que llamas "tú mismo" de lo que lo es la flauta por la música que toca el musico con ella.

Y entonces llega la comprensión de que esto es igualmente cierto para cualquier otro cuerpo/mente. Y, desde luego, toda la saga de la responsabilidad -la culpa, el pecado, la verguenza, el orgullo, la arrogancia, la malicia,- salen volando por la ventana. "Tú" no "haces" cosas; y tampoco ningún otro, los eventos suceden,y suceden a través de los instrumentos denominados organismos cuerpo/mente, incluyendo el que llamas tú mismo.

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jueves 24 de septiembre de 2009

Palabras surgidas del Silencio
"Mooji"



¡Aferráte sólo a la Verdad!

MENTE CORAZÓN

¿QUIEN está leyendo estas palabras

¿QUÉ las está comprendiendo?

Pregunta: ¿Cuál es mi problema?

Mooji: Te mantienes dentro de la mente. ¿Por qué no en cambio, mantener la mente dentro de tu Ser? Mejor aún, olvídate de ti y ¡sé!

Todas las corrientes mentales fluyen finalmente hacia el océano único del Ser.

Existen muchos caminos para la mente.

No hay caminos para el corazón pues es infinito y todo lo permea.

Enredados en el juego de la mente perdemos la paz incomparable que se halla en el propio corazón.

Amado, bienvenido al hogar de tu propio Ser.

Descansa en el ser como Ser.

Así, te vuelvas hacia donde te vuelvas, contemplarás dentro la infinita dicha del Ser.

Día a día hazte cada vez más íntimo con la quietud interior, la dicha y el amor, que son la fragancia de tu corazón puro.

Permanece quieto allí.

La mente mediante el concepto del “yo”, ha escondido tu paz, amor, luz y libertad originales y ahora te promete ayudarte a encontrarlos.

¿Quién le ríe la broma?

La mente, mediante el concepto del “yo”, ha escondido tu paz, amor luz y libertad originales y ahora te promete a encontrarlos.

¿Quién le ríe la broma?

RECONOCETE

No te preocupes ni del cuerpo ni de los seres de este mundo.

Reconócete antes que nada como la consciencia imperturbable en la cual todo aparece.

De esta forma verás como todo lo demás se soluciona espontáneamente, todo se cuidará por sí solo.Antes que nada establécete en la comprensión de quien eres realmente, reconociendo lo que no eres. Tu mundo una proyección de la mente, se volverá cada vez más hermoso, luminoso, ligero y sereno, ya que el mundo no es otra cosa que el reflejo de tu estado interior.

Lo primero que debes saber es que ya eres libre. Este es el poder y la invitación de la indagación: nos revela nuestra libertad inherente como Seres. A partir de ahí, la práctica sólo nos ayuda a apartar la tendencia a dudar de ello...

AQUÍ Y AHORA

Enfoca tu mente en el “soy” que es puro y siempre Ser. Sólo estás aquí y ahora. Contempla el significado de estar completamente aquí y completamente ahora.

Para ello debes abandonarlo todo, permaneciendo tan sólo como conciencia y presencia aquí ahora.

Esto es corazón. Esto es Ser.

Si pudieras mirar a través del ligero velo de la mente, y más allá de éste, al corazón de cada persona, te enamorarías totalmente.


ESO

Si no te identificas, los pensamientos no pueden perturbarte.

Siendo Nadie eres la Verdad misma.

En el teatro de la existencia desempeñas todos los roles: madre, hija, padre, hijo...Pero, has olvidado algo... ¿quién es el actor?

Por el momento no fijes nada de lo que aquí digo.

No te ates a mis palabras.

Permanece abierto y quieto, alerta y reconocerás y sentirás el trabajo de la Gracia cómo se despliega tanto dentro como fuera en forma de amor y armonía a tu servicio.

Unicamente a través del saber, de la intuición del “Soy” puede el Absoluto tener el sabor o la experiencia del autoconocimiento, de la existencia, de la multiplicidad.

“Soy” es a la vez la puerta que conduce hacia fuera, a la manifestación y la conduce hacia dentro, a la conciencia infinita.

PAZ

Cuando la mente está clara otra vez, no significa que hayas empezado a vivir la paz, sino más bien que estás viviendo pacíficamente.

Así como el viento no choco contra el espacio, sino que se mueve según su deseo, sin que nada lo detenga, asimismo la mente del sabio fluye a través de su conciencia y presencia que permanece inalterada.

Amor mío, deja del lado todo este infructuoso pensar y ven a reposar aquí, en el silencio del Ser.

Sólo el ahora existe y es lo que eres.

Permanece como tal. No puede haber memoria en el ahora. La memoria es el pasado, no ahora. No puede haber una historia del ahora: es nuevo.

No tiene fragancia ni nadie que la perciba. Permanece como el ahora y en él, más allá de cualquier concepto de permanecer.

Eso que aparece dentro de todo, pero que en sí mismo ni aparece ni desaparece; Eso que no puede ni partir ni llegar, pues es infinito e inmutable, reconócelo como tu propio ser natural y sin esfuerzo.

Ese Ser, esa consciencia en la que hasta el silencio se oye antes de que surja la percepción, eso que percibe al que percibe, ese Ser inmutable y sin conceptos... Solo Eso Es

MADUREZ

La madurez es una idea. Si te aferras a ella te sofocará, te mantendrá a la búsqueda de más madurez. No sólo estás listo, estás ¡más que maduro!A lo que apunto es a lo que ya eres, no aquello en que tendrías que convertirte.

Algunos dicen: “Ver para creer”, pero el auténtico ver hace el creer innecesario. Si eres verdaderamente, ¿qué necesidad hay de creer? Ver es suficiente.

Agradece al Gran Espíritu interior todo lo que se despliega como vida. Todo es un regalo, tanto lo dulce como lo amargo. Todo favorece nuestra madurez: el saber y el discernimiento profundizan a fin de liberarnos de la hipnótica influencia de la mente.

Esto es bendición.

La mente está inquieta con la urgencia de conseguir algo de evolucionar. No es posible convertirse en ser o alcanzarlo, puesto que ya lo eres. Permanece como Ser.

La pregunta ¿quién soy? es la más apremiante, la más poderosa para disipar la ignorancia y la hipnosis de la mente. Estas últimas son las sales que se ponen en la nariz de la Yoidad que ha olvidado su propia naturaleza. Redespierta el Ser a sí mismo.

CONSCIENCIA

Así como el agua se eleva del Océano único, y juega como forma con el nombre de ola para volver a hundirse en la inmensidad del agua; de igual modo los pensamientos surgen del espacio de la consciencia y desaparecen sin dejar trazos en ella.

Como la nube que aparece en el cielo, flota en este espacio vacío y vuelve a desaparecer en su vacuidad; así, los pensamientos aparecen como mente en la extensa vastedad de la consciencia, juegan con ella y desaparecen en ella.Sin embargo la consciencia permanece inalterada.

Alíneate con la verdad.

Si haces lo correcto para tu propio corazón, nunca errarás; tampoco para los demás.No lo dudes.Que despierten rápidamente todos los seres a la Fuente Unica desde donde todo aparece.

Que todos se regocijen sabiendo que somos una familia de seres con un corazón común, un corazón de inimaginable percepción.

Una vez que se ha entrenado la atención a permanecer dentro del corazón, de donde está ha surgido en primer lugar, se irá quedando gradualmente allí con facilidad y dicha siempre crecientes hasta unirse finalmente con la Fuente, en consciencia indivisible que nunca volverá a surgir separadamente.

Mooji
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miércoles 16 de septiembre de 2009

Nadie te ofende, tú te ofendes

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miércoles 22 de julio de 2009

¿Existe el Libre Albedrío?

En 1970, el Dr. Benjamín Libet reconocido fisiólogo de la Universidad de California, Realizó un experimento que originó un intenso debate acerca del problema del libre albedrio.
Hasta el día de hoy estas investigaciones son la piedra de tranca para los que Defienden la idea de que el hombre es dueño de sus acciones. El Dr. Libet conecto un electrocardiograma (EEG) a un grupo de voluntarios solicitándoles que movieran sus manos Cuando ellos Así lo desearán. Los EEG reportaron la activación en el cerebro de conexiones asociadas con esos movimientos. La sorpresa que arrojó este experimento Qué fue SEE conexiones Se registraron medio segundo "antes" del momento en que el sujeto Decidia conscientemente iniciar el movimiento.

Estos estudios como se han repetido innumerables veces con los Mismos resultados poniendo en evidencia cómo la "decisión" de iniciar el movimiento es tomada por el cerebro antes que nosotros la tomemos. Esto quiere decir que hay una inversión en la percepción del movimiento y la Decisión Misma: primero aparece la percepción del movimiento por parte del cerebro y luego la decisión, una diferencia de lo que se suponía que primero aumento de la Decisión conciente por parte del sujeto Y luego la percepción del movimiento por el cerebro. Esto implicaría que los procesos neurológicos Inconscientes hijo anteriores Decisiones y preceden Conscientes espontáneas y totalmente. Estos son los que en realidad "causarían" los actos una Voluntad. La Decisión vendría A Ser por tanto totalmente inconsciente un Pesar de que nosotros creyéramos lo contrario.

Las implicaciones filosóficas De Estos experimentos son importantes. Si esto es asi como Libet demostró, si el cerebro ya ha tomado los pasos Necesarios en iniciar una acción "antes" de que nosotros estemos Siquiera Conscientes del deseo de realizarla, los procesos Inconscientes y no la conciencia, serian los verdaderos iniciadores de los actos volitivos por lo que no podriamos hablar de libre albedrío como tal.

La controversia que estas conclusiones trajeron un Raíz Estos experimentos de Libet indicó que el único libre albedrío del que se Pudiera hablar es el de Ante la tenemos que Capacidad de "vetar" la Decisión del cerebro. Hasta cierto punto podemos afirmó Evitar realizar la acción sugerida por el cerebro, por ejemplo Cuando vetamos nuestro deseo de comernos un dulce apetitoso.

El problema con estas discusiones es que Deben comenzar por clarificar cómo es o Quien es este sujeto que toma las Decisiones o sí se puede en primer lugar hablar de un sujeto, de un "yo" como tal. La idea del Libre Albedrío DIRECTAMENTE está vinculada a la Noción de sujeto, si no Puede hablarse de un "yo" no tiene sentido hablar de libre albedrío, No hay nadie que DECIDA ni nada que decidir.

De Cualquier Manera Estos resultados son un ataque contundente a la Noción de Libre Albedrío. Los que Defienden esta postura sostienen que el libre albedrío no es más que una ilusión. Creemos que Decidimos Cuando ES DECISIÓN esta realidad ya fue tomada de antemano Consentimiento nuestro pecado. Como sostiene el Dr. Wegner, de la Universidad de Harvard: "El libre albedrío es una ilusión, una ilusión muy persistente", sostiene comparándola con el truco del mago que ha sido visto una y otra vez. "A Pesar de que sabemos que es un truco, siempre caemos en la trampa y nos dejamos engañar".

Una vez Isaac Bashevis Singer comentando sobre el tema del Libre Albedrío dijo lo siguiente:

"Claro que creo en el libre albedrío. ¡No tengo otra opción! "
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jueves 25 de junio de 2009

La Nada que lo es Todo
Extracto del nuevo libro de Tony Parsons

Tony es uno de tus CD mencionas que somos marionetas divinas

El cuerpo-mente es simplemente un objeto. No hay nadie allí. Simplemente es un Mecanismo que funciona. Es un organismo Operando y creciendo, y esta condicionado, y tiene sentimientos, pensamientos, preferencias y hábitos Qué tienen Continuidad, y no hay nadie allí haciéndolos. Simplemente la Unidad emerge como un organismo cuerpo-mente es que, de algun modo, una marioneta divina en el sentido de que sólo responde Reacciona Y a lo que está ocurriendo, Sin ninguna volición personal. No obstante, no hay titiritero que Haga funcionar las marionetas. No hay guión, no hay plan, no hay destino, no hay sino ...; todo ser intemporal apareciendo como algo que parece ocurrir.

Tony, ¿Podrías hablar de cuando a la gente le Llegan mensajes de ángeles?

Solo es otra apariencia. Sólo es una historia.

¿Una historia?

Es sólo una apariencia. Esta sala es una apariencia. Escuchar las noticias de la noche es lo mismo que hablar con un ángel. No revelancia tiene. Algún De modo, la mente cree que el ángel viene de algun lugar especial, celestial, pero no hay lugar especial y celestes. No hay ningun lugar otro. De modo que el ángel es la Unidad "haciendo de ángel (angelando)". Pero seamos claros con esto, Porque la Unidad es muy astuta a la hora de CREAR todo tipo de razones para continuar soñando, de modo Que puede aparecer en todo tipo de formas, como ángeles y maestros ascendidos. ¿Has oido hablar de ellos?.

¿Sí. Me lo estaba preguntando Porque se han publicado tantos libros?

Sí, ya me lo cuenta friso. Se han publicado muchos libros sobre maestros ascendidos, y simplemente es otra historia que no tiene ninguna revelancia para la liberación. La mente el gurú de las ideas considera ESTAS SON espiritualmente significativas.

¿De qué modo Simplemente eso está ocurriendo en la mente De Esas personas?

Sí, todo forma parte de la historia. Pero Después ves que todas las apariencias hijo, de algun modo, simplemente la Unidad aparenciendo Como las cosas discretas. No tienen ninguna revelancia para nadie. Esto es simplemento. No es más revelante que esta pared. Esta pared está Siendo esto, y Ocurre lo mismo con el ángel. Y También hay gente que parece hablar con los muertos. Se trata del mismo tipo de cosas. Todo es obra del Teatro del Ser.

¿Cómo las canalizaciones?

Si Las denominadas canalizaciones. Son algo que Aparece.

¿Entonces es posible canalizar?

Bueno, según parece, Cualquier cosa es posible. La mente es Capaz de Cualquier Cosa, excepto de liberarse de sí Misma.

De modo que la Unidad, por medio de la mente, crea cosas como las canalizaciones y los ángeles y los maestros ascendidos ,.... Es simplemente la Unidad. Pero, sabes, los buscadore Se sienten atraídos por los fenomenos extraños Porque en ellos parece Operar Algún tipo de magia .... Y todo ello no es sino magia sin sentido. Se Trata de la Unidad apareciendo bajo todo tipo de formas. Evidentemente, uno se deja seducir por la idea de que esto tiene algo que ver con la iluminación.

Entonces retiremos la mente. Pongámosla un lado de la ONU

Bueno ¿quién Va a poner la mente A UN lado? El soñador no Puede poner la mente A UN lado porqué está sonando. La mente es la que cuenta la historia ... "Soy un soñador buscando la Unidad". La mente no existe tal com. Lo único que existe es el pensar. Piensas que hay un pensamiento, luego otro, Y después otro. La mente no existe tal com. Pero uno de los pensamientos es: "Yo una persona separada de la soja". Y otro pensamiento es: Puedo ir a un lugar que estaré "mejor que aquí". Así es como se elaboran las historias.

La clave de la liberación es que no tiene nada que ver con las historias. La liberación es simplemente, un Pesar de las historias. La liberación del heno es todo lo que, Y en la liberación y una historia aumento Aparece un buscador que está buscando Lo que está más allá de la búsqueda ... No puedes trepar paulatinamente hacia la liberación. No puedes acercarte, ponerte más cerca de la Totalidad. Sólo existe la Totalidad. Constantemente estás Intentando ascender lentamente, o acercarte más al Ser, o recorree un camino hacia el Ser ..., ya eres el Ser Tratando de moverse hacia el ser.

¿No hay nada que el Individuo Pueda hacer?

No, ¡Eso no es lo que se está Diciendo aquí. Implica Esa idea de la Existencia de idividuo de las Naciones Unidas que no hacer nada puede. El secreto abierto Sugiere que no hay Individuo, Por tanto, no hay volición de Ningún tipo ... excepto en el sueño.

Tony, ¿la fisiología de los chacras, el tercer ojo y las auras, todo eso es sólo una historia o. ..?

Sí, es la mente QUE DESEA continuar, por tanto, crea tanta complicación Como puede para que siga el devenir. Crece con la idea promisoria de que las cosas mejorarán.

Entonces, la idea de las personas que eligen hacer Algún trabajo sobre sí MISMAS Es una falacia nacida de la idea de que existe voluntad "y que personal SE PUEDE Producir un estado que es mejor que el real.

¿De qué modo hay que preocuparse de todo eso?

¿Pero quién va a dejar de preocuparse? Siempre que está presente la energía de busqueda, hay una busqueda de algo mejor.

¿Qué significa no tiene sentido hacer nada?

No, Una vez más, eso tampoco es lo que digo. Las ideas de "hacer" y "de que hay un sentido" Forman parte del sueño de separación. No hay nadie que Pueda hacer nada, no hay Nada que hacer. Todo ya está completo.

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jueves 11 de junio de 2009

Lo que es.
El Secreto Abierto a una vida despertada.
Tony Parsons


Yo Soy ... La expresión divina exactamente como soy yo, justamente aquí, justamente ahora. Usted es la expresión divina exactamente como es usted, aquí justamente, justamente ahora. Ello es la expresión divina, exactamente como ello es, justamente aquí, justamente ahora. Nada, absolutamente nada, necesita ser agregado ni quitado. Nada es más válido o sagrado que nada.

No se necesita ninguna Cumplir Condición. Lo infinito no está en alguna parte esperando que nosotros devengamos dignos de ello.Yo no Experimentar que tengo "La noche oscura del alma", ni la Sumisión, ni ser purificado, ni por pasar Ningún tipo de cambio ni proceso. ¿Como puede el ilusorio sí mismo separado practicar algo para revelar que es ilusorio?.

Yo no necesito ser serio, honesto, Deshonesto, inmoral o moral, estético o grosero. No hay Ningún punto de referencia. La historia de la vida que aparentemente ha acontecido es única y exactamente Apropiada Para cada despertar.

Todo es justo y como debe ser, justamente ahora. Porque no sea un potencial para algo mejor, sino simplemente Porque todo eso es una expresión divina.La Invitación a Descubrir que no hay nadie que necesita la liberación es constante.

No hay ninguna Necesidad de esperar momentos de transformación, de buscar al no-hacedor, de permanente felicidad, de un estado sin ego o de una mente tranquila.

Ni siquiera tengo que esperar que descienda la gracia, pues yo soy ya, es usted ya, ya ello es la gracia permanente.
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martes 2 de junio de 2009

No hay Elección

ENTRE LAS DIVERSAS Conocidas técnicas que aportan pistas para Interpretar al ser humano: Astrología, Eneagrama, Análisis caracterológico en Psicología ..., El Diseño Humano atrae a primera vista.
ENTRE LAS DIVERSAS Conocidas técnicas que aportan pistas para Interpretar al ser humano: Astrología, Eneagrama, Análisis caracterológico en Psicología ..., el Diseño Humano atrae a primera vista.
Un gráfico sugerente Inventado por el canadiense Robert Alan Krakower (Ra-Uru Hu) en 1983 que representa al ser humano como un circuito de nueve centros unidos por canales.

Propone al igual que el sistema de chacras o la cábala, el Sistema de Diseño Humano (SDH) acertadamante sostiene que la conciencia del hombre no solamente se ubicaba en el cerebro, sino que nuestra percepción del mundo Proviene de otras conciencias de nuestro cuerpo, en total nueve centros donde residen Distintas formas de conciencia.
El Hecho de que el ser humano se desenvuelve y Mecánicas vive bajo leyes, nos hace plantearnos de inmediato el tema del Libre Albedrío. La naturaleza nos ha creado, somos su Creación, no al reves, por tanto no somos responsables. Es la naturaleza responsable. Nosotros somos Incapaces de Siquiera imaginar los infinitos condicionantes que hacen que sigamos vivos.

No somos dueños de ningun Controlar Proceso de la vida. "Solo nos queda ser nosotros mismos" fluir con la naturaleza y hacia donde esta se encamine, Fluir con ella con la mínima fricción. No somos en absoluto responsables, no tenemos alguna eleccion. Asimilar este concepto te puede llevar un tiempo, el hombre piensa con engreimiento Que Tiene Acceso a poder manejar su vida y Controlar.

Es su mente quien cree eso, es su mente separada de su verdadera naturaleza quien le hace soñar con esta posiblidad. Pero realmente no tenemos eleccion. Es tan ultra sofisticada la vida, los Organismos, los sistemas siderales, que no es ninguna Manera podriamos hacernos responsables de lo que pasa, ni de lo que nos sucede.

La naturaleza nos presenta las opciones en el presente ya nosotros solo nos queda adaptarnos y circunstancias Responder a esas. Podemos correr hacia el fuego o alejarnos de el, pero de ningun modo podemos detener el incendio. No hay eleccion pero te queda la posiblidad de ser tu mismo, pero primero Intenta descubrirte, ardua tarea que lleva toda una vida. Juguemos a tu juego favorito y que conoces al menos, un tí mismo.

Porqué haces las cosas, qué Pautas Te están guiando, qué condicionamientos, miedos, normas, qué Influencia tiene el mundo para ti. Este mapa Puede aportar unas Pautas auténticas del Mecanismo humano si bien, no es dificil imaginar que el circuito humano definitivo mar infinitamente más complejo y Elaborado, pero no nos adelgacemos un siglo nuestro.

No hay elección EN CUANTO A nuestra naturaleza terrenal, pero esto no evita que haya posiblidad de crecimiento y finalmente de Liberación, Cuando transcendemos los condicionamientos de la naturaleza A traves de la iluminacion, pero ese es otro tema ..... El diseño humano habla del nivel humano, no del nivel Angélico.

Fernando String
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jueves 21 de mayo de 2009

El Mayor Obstáculo a la Iluminación Espiritual
(Por Eckhart Tolle)

Pregunta: ¿Qué es la Iluminación?

Eckhart Tolle: Un mendigo había estado sentado a la orilla de un camino durante más de 30 años. Un día pasó por allí un extraño. "¿Tienes algunas monedas?", murmuró el mendigo, estirando mecánicamente el brazo con su vieja gorra. "No tengo nada que darte", respondió el extraño. Y luego preguntó, "¿Qué es eso sobre lo que estás sentado?". "Nada", replicó el mendigo, "sólo una caja vieja. He estado sentado sobre ella desde que tengo memoria". "¿Alguna vez has mirado en su interior?", preguntó el extraño. "No", respondió el mendigo, "¿Para qué? No hay nada adentro". "Echa una ojeada", insistió el extraño. El mendigo logró entreabrir la tapa. Para su asombro, incredulidad y euforia, descubrió que la caja estaba llena de oro.

Yo soy ese extraño que no tiene nada para darte y que te dice que mires en tu interior. No dentro de alguna caja -como en la parábola- sino en un lugar aún más cercano: dentro de ti mismo.

"Pero no soy un mendigo", te puedo oír decir.

Aquellos que no han descubierto su verdadera riqueza -la brillante joya del Ser y la profunda e inalterable paz que se encuentra en ese lugar-, son mendigos, aún cuando tengan gran riqueza material. Buscan externamente desechos de placer o plenitud -para la validación, la seguridad o el amor-, mientras en su interior tienen un tesoro que no sólo incluye todas esas cosas, sino que es infinitamente más grande que cualquier cosa que el mundo pueda ofrecer.

La palabra "iluminación" evoca la idea de algún logro sobrehumano, y al ego le gusta verlo así; sin embargo, se trata simplemente de tu estado natural sentido de unión con el Ser. Es un estado de conexión con algo inconmensurable e indestructible, algo que, casi paradójicamente, eres tú en esencia y que, sin embargo, es mucho más grande que tú. Es el encuentro de tu verdadera naturaleza, más allá de nombres y formas. La incapacidad de encontrar esta conexión da origen a la ilusión de separación de ti mismo y del mundo que te rodea. Te percibes entonces a ti mismo, consciente o inconscientemente, como un fragmento aislado. Surge el temor, y el conflicto -interno y externo- se vuelve habitual.

Me gusta la sencilla manera en que el Buda define el estado de iluminación: "el fin del sufrimiento". ¿Hay acaso algo sobrehumano en esto? Por supuesto, como definición es incompleta. Sólo te dice lo que la iluminación no es: no es sufrimiento. Pero, ¿qué es lo que queda cuando ya no hay sufrimiento? El Buda guarda silencio al respecto, y su silencio implica que tendrás que descubrir eso por ti mismo. Utiliza una definición negativa, de modo que la mente no pueda transformarlo en algo en qué creer o en algún logro sobrehumano, en una meta que te sea imposible alcanzar. A pesar de esta precaución, la mayoría de los budistas sigue creyendo que la iluminación es para el Buda -no para ellos- al menos por esta vida.

Pregunta: Utilizaste la palabra "Ser". ¿Puedes explicar a qué te refieres con eso?

Eckhart Tolle: El Ser es la Vida Única eterna y omnipresente que se encuentra más allá de las innumerables formas de vida que se hallan sujetas al nacimiento y a la muerte. Sin embargo, el Ser no sólo se halla más allá sino en la profundidad de cada forma, como su esencia más interna, invisible e indestructible. Esto significa que eso está a tu alcance ahora, como tu naturaleza más verdadera, tu yo más profundo. Pero no intentes comprenderla con la mente. No trates de comprenderla. Sólo puedes conocerla cuando la mente está quieta. Cuando estás presente, cuando tu atención se halla en forma total e intensa en el Ahora, podrás sentir al Ser, pero nunca podrá ser comprendido con la mente. Tomar nuevamente consciencia del Ser y vivir en ese estado de "consciencia sentida" es la iluminación.

Pregunta: Cuando dices Ser, ¿estás hablando de Dios? Y si lo estás, ¿por qué no usas esa palabra?

Eckhart Tolle:
La palabra "Dios" ha perdido completamente su significado, a través de miles de años de mal uso. La utilizo a veces, muy escasamente. Por "mal uso", me refiero a que personas que nunca han tenido siquiera un atisbo del ámbito de lo sagrado, de la infinita inmensidad existente detrás de esa palabra, la utilizan con gran convicción, como si supieran de lo que hablan. O bien, argumentan en su contra, como si supieran qué es lo que están negando. Este mal uso origina creencias, afirmaciones e ilusiones egóticas absurdas, como "Mi Dios o nuestro Dios es el único dios verdadero, y el tuyo es falso", o la famosa frase de Nietzche: "Dios ha muerto".

La palabra Dios se ha transformado en un concepto cerrado. Apenas la palabra es pronunciada, se forma una imagen mental -quizás ya no de un anciano de barba blanca-, pero sigue siendo una representación mental de alguien o algo fuera de ti; y, sí, casi inevitablemente un algo o alguien masculino.

Ni "Dios" ni el "Ser" ni ninguna otra palabra pueden definir o explicar la inefable realidad que se halla detrás de la palabra, de modo que la única pregunta importante es si la palabra es una ayuda o un obstáculo en cuanto a permitirte experimentar Aquello a lo cual apunta. ¿Apunta acaso más allá de sí misma, hacia esa realidad trascendente, o se presta muy fácilmente a transformarse en nada más que una idea, una creencia en tu cabeza, un ídolo mental?

La palabra "Ser" no explica nada, pero tampoco la palabra "Dios". "Ser", sin embargo, tiene la ventaja de ser un concepto abierto: no reduce el infinito invisible a una entidad finita. Es imposible formarse una imagen mental de él. Nadie puede adjudicarse la posesión exclusiva del Ser. Es tu esencia misma, y te es accesible de inmediato como la sensación de tu propia presencia, la sensación de "Yo soy" previa a "Yo soy esto o lo otro". Así que sólo hay un pequeño paso entre la palabra "Ser" y experimentar el Ser.

Pregunta: ¿Cuál es el mayor obstáculo para experimentar esta realidad?

Eckhart Tolle: La identificación con tu mente, lo que hace que el pensamiento se vuelva compulsivo. No poder dejar de pensar es una espantosa calamidad, pero no nos damos cuenta de esto porque casi todo el mundo la sufre, así que es considerada "normal". Este ruido mental incesante te impide hallar ese dominio de quietud interna que es inseparable del Ser. Esto también crea un falso "yo" -fabricado por la mente-, que extiende una sombra de temor y sufrimiento. Examinaremos todo eso en más detalle más adelante.

El filósofo Descartes creyó haber encontrado la verdad más fundamental cuando formuló su famosa frase: "Pienso, luego existo". De hecho, expresó con eso el error más fundamental: igualar el pensar con el Ser y la identidad con el pensar. El pensador compulsivo -y casi todo el mundo lo es- vive en un estado de aparente separación, en un insanamente complejo mundo de problemas y conflictos continuos, un mundo que refleja la creciente fragmentación de la mente. La iluminación es un estado de "completitud", de "ser uno", y por tanto se está en paz. Se es uno con la vida en su aspecto manifiesto -el mundo- así como con tu yo más profundo y la vida no manifiesta -uno con el Ser-.

La iluminación no es sólo el fin del sufrimiento y del continuo conflicto interno y externo, sino también el fin de la horrible esclavitud del pensar incesante. ¡Qué increíble liberación es!Identificarte con tu mente genera una cortina opaca de conceptos, etiquetas, imágenes, palabras, juicios y definiciones que impiden toda relación verdadera. La cortina se interpone entre tú y tú mismo, entre tú y los demás hombres y mujeres, entre tú y la naturaleza, entre tú y Dios. Es esta cortina de pensamiento la que crea la ilusión de la separación, la ilusión de que hay un tú y un "otro" enteramente separado. Olvidas entonces la realidad esencial de que, debajo del nivel de las apariencias físicas y las formas separadas, eres uno con todo lo que existe. Con "olvidas", me refiero a que ya no logras sentir esta unión como una realidad evidente por sí misma. Puedes creer que es así, pero ya no sabes si lo es o no. Una creencia puede ser tranquilizadora. Sólo es liberadora, sin embargo, a través de tu propia experiencia.Pensar se ha vuelto una enfermedad.

La enfermedad se presenta cuando las cosas se desequilibran. Por ejemplo, no hay nada malo con que las células se dividan y multipliquen en el cuerpo, pero cuando este proceso prosigue en forma independiente del organismo completo, las células proliferan y tendremos una enfermedad. La mente es un instrumento soberbio si la usamos correctamente. Si se le usa en forma incorrecta, sin embargo, se vuelve muy destructiva. Para ser más preciso, no se trata tanto de que uses tu mente del modo incorrecto -en general no la usas para nada-. Ella te usa. Ésa es la enfermedad. Crees que eres tu mente. Ese es el delirio. El instrumento se ha apropiado de ti.

Pregunta: No estoy enteramente de acuerdo. Es cierto que pienso mucho sin sentido alguno -como la mayoría de las personas-, pero aún puedo utilizar mi mente para lograr cosas, y hago eso todo el tiempo.

Eckhart Tolle:
Sólo porque puedes resolver un acertijo de palabras o construir una bomba atómica, no significa que puedes utilizar tu mente. Tal como a los perros les encanta morder huesos, a la mente le encanta hincarle sus dientes a los problemas. Es por eso que resuelve acertijos y construye bombas atómicas. A ti no te interesan esas cosas. Permíteme preguntarte esto: ¿puedes liberarte de tu mente cada vez que quieres? ¿Has hallado el botón que detiene todo el mecanismo?

Pregunta: ¿Te refieres a dejar de pensar? No, no puedo hacerlo, excepto quizás por unos instantes.

Eckhart Tolle: Entonces la mente te utiliza a ti. Inconscientemente, te has identificado con ella, de modo que ni siquiera te das cuenta de que eres su esclavo. Es casi como si fueses poseído sin darte cuenta: crees que la entidad que se posesionó de ti eres tú mismo. La libertad se inicia dándote cuenta de que no eres esa entidad que se posesionó de ti -el pensador-. Saber esto te permite observar a la entidad. Apenas comienzas a observar al pensador, comienza a activarse un nivel más alto de Consciencia.

Comienzas entonces a darte cuenta de que hay un enorme ámbito de inteligencia más allá del pensamiento, y que ese pensamiento es sólo un diminuto aspecto de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas que realmente importan -la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interior- tienen su origen más allá de la mente.

Comienzas a Despertar.

domingo 10 de mayo de 2009

Libre Albedrío
Ramesh Balsekar

Parece que el tema del libre albedrío interesa mucho. He querido de la mano de Ramesh S. Balsekar estudiar un poco el tema.

RAMESH: Primero, ¿dime qué quieres decir con «libre albedrío»?

RON: La noción de que «yo» puedo escoger entre una cosa y otra.

RAMESH: Sí, pero, ¿incluye eso las consecuencias de aquello que escoges? Tu libre albedrío es escoger entre una cosa y otra. ¿Incluye tu libre albedrío el hecho de que suceda realmente aquello que decides?

MARK: No.

RAMESH: ¿De qué sirve tu aparente libre albedrío, Mark? ¡Así que tienes ese libre albedrío que no te sirve de nada! Entonces, ¿qué es el libre albedrío? La libertad de escoger. Por su puesto que puedes decidir escoger, pero el que suceda o no aquello que decidas, no está bajo tu control. Por esa razón, cuando la gente utiliza estas palabras, usualmente los detengo y les indico que me expliquen lo que quieren decir con «libre albedrío».

MARK: La lógica que usted ha expuesto, que tiene sentido para mí, es que hay un despliegue natural de la creación y que, una vez que se pone en movimiento, se despliega en un patrón muy complejo y determinado. Y entones está este ego que piensa que puede decidir entre una cosa y otra.

RAMESH: Entonces, ¿en qué se basa tu decisión, tu elección? ¿Cómo haces tu elección?

MARK: Esa sería mi pregunta, porque yo preguntaría: « ¿Quién elige?»

RAMESH: ¿Quién elige? El ego elige. Pero la elección del ego, ¿en qué se basa? Mi punto es que el ego hace su «elección» basado en la programación que ha recibido.

MARK: Y sobre la cual no tiene control.

RAMESH: El condicionamiento del entorno sobre el cual el ego no tiene elección.

MARK: O el ADN, o lo que sea.

RAMESH: Eso es correcto, así que está el ADN, o los genes, sobre los cuales tú no tuviste elección, además del condicionamiento del entorno sobre el cual no tuviste elección. Es por medio de estas dos cosas, las cuales yo denomino la programación o el programa, que vas a hacer «tu» elección. Harás tu elección basándote en lo que tú has sido condicionado a pensar que es lo correcto o incorrecto. Así que si tu libre albedrío está basado en la programación sobre la cual tú no has tenido ningún control, entonces, ¿de «quién» es el libre albedrío al cual nos estamos refiriendo?

MARK: Entonces, ¿incluso el libre albedrío es una función del Sujeto absoluto, de la Fuente?

RAMESH: Eso es correcto, o más bien, el libre albedrío que tanto valoras está basado en algo sobre lo cuál no tienes ningún control.

MARK: Eso es bueno. ¡Muy bueno!

RAMESH: Vuelvo a la pregunta, muy válida, acerca del ego. El ego tiene una pregunta válida: Al vivir dentro de la sociedad, se asume que debo tomar decisiones; ¿acaso no tomo decisiones? Yo digo: «Por supuesto que sí». Pero todo lo que estoy diciendo es que respecto a la decisión que tomas, la elección que haces, consideres si realmente es tu decisión, tu elección, o si la elección sucede.

***********

MIRABAI: ¡Cada vez más mi experiencia es que no soy “yo” tomando decisión alguna de todas maneras! Cada vez más tengo fugaces experiencias de que realmente es sólo la Conciencia que está ocurriendo: cuando digo algo, cuando hago algo, cuando tomo una decisión. Se siente cada vez más que las decisiones están siendo tomadas: el mover mi brazo está predestinado. Frecuentemente me siento así, y eso está comenzando a darme una sensación de esa libertad.

RAMESH: ¿Puedes explicar eso un poco Mirabai, de la forma como tú lo entiendes? Como tú dices, la pregunta le fue hecha a Ramana Maharshi: «Yo levanté mi brazo. ¿Eso también está predeterminado?». Y Ramana Maharshi dijo: «Sí». Sólo una palabra. ¿Cómo explicarías tú eso, que incluso el que tú levantes tu brazo está predestinado, predeterminado?

EDDIE: Eso sería una reacción a algo en ese momento. Incluso si yo le digo a usted, o alguien más dice: «Estás levantando el brazo porque tú quieres», o lo que sea, yo estaría reaccionando a eso o no estaría reaccionando a eso. ¡Así que se trata de una reacción!

RAMESH: Eso es absolutamente correcto Eddie. En otras palabras, ¿por qué levantó el hombre su brazo? El levantar el brazo fue una reacción del cerebro a lo que fue escuchado: el que todo está predeterminado. Segundos antes, Ramana Maharshi había dicho: «Todo está predeterminado». Eso fue escuchado por el hombre —por el organismo cuerpo-mente— y el cerebro reaccionó: « ¿Yo no tengo libre albedrío? Yo puedo levantar mi brazo». Así que el levantar el brazo fue una reacción del cerebro a aquello que fue escuchado. Es una reacción, tal como lo es el rascarse cuando hay un picor.

EDDIE: E incluso si digo: «Tengo un picor. No me voy a rascar. No voy a reaccionar». Ésa es una reacción.

RAMESH: Correcto. Absolutamente.

Y en su ultimo libro “Paz y armonía en la vida cotidiana” nos reitera la no existencia del libre albedrío.

La mente se pregunta: “Cuando tenga la comprensión última, si es que esta llaga, ¿Como debería actuar y comportarme?”. La respuesta es que el hombre sabio ha llegado a serlo porque en él ha tenido lugar la Comprensión Última de que no hay hacedor individual de ninguna acción, de que toda acción es un suceso divino de acuerdo con la Ley Cósmica.

Por lo tanto, no puede haber acción alguna que sea “La acción de un sabio”.

Y también nos dice:Una vez tomamos una decisión, lo que pase después nunca habrá estado bajo nuestro control. Ningún individuo puede alterar el inefable flujo de la vida.

Namasté







domingo 26 de abril de 2009

«¡Tú no escoges tus pensamientos!»
Francis Lucille

I: Si todo es consciencia, si todo es celebración ¿cómo ha podido suceder que los seres humanos hayamos producido todo este mundo de creencias, de pensamiento y de identifica­ciones? ¿Cómo se ha originado?
F: Los seres humanos no han creado nada. Todo se crea de instante en instante. Todo está siendo creado nuevo, en cada momento, incluyendo los seres humanos, sus experiencias pasadas, la memoria particular de cada uno y sus actos ante­riores.
Todo está siendo creado nuevo, en cada instante. Es como un sueño. En el sueño tu creas una hija que tuviste hace veinte años, y también un marido con el que te casaste hace veintidós años, que es el padre de tu hija. Pero cuando te despiertas, ves que nunca existieron; fueron creados en el sueño, en ese mo­mento. Es decir, que al soñar, el sueño viene con su pasado: el pasado del sueño está siendo creado a cada momento durante el sueño.
Ocurre lo mismo con este soñar despierto, aquí. Tan solo como si este sueño, de ahora, fuese el soñar de Dios. Es un poco más grandioso.

I: Entonces, ¿lo que hay, es una consciencia universal que, de alguna manera, toma las decisiones de cada uno?

F: Si

I: Eso significa que no hay libertad; no hay por qué cambiar.

F: Como persona, tu no tienes libertad. Es más, incluso, ¡ni siquiera existes!. Como individuo separado no tienes vida, no tienes consciencia, no tienes libertad.
Tu libertad (como persona), es solamente el creer que tu eres libre.
Tu vida es únicamente tu creencia de que estás vivo.

I: Entonces, ¿por qué buscar esa comprensión, esa felicidad?

F: Como persona, tu nunca buscas esa comprensión, porque la persona no puede hacer nada. Por lo tanto, la pregunta ¿por qué? no tiene ningún sentido, ya que la persona no puede elegir.
Fíjate bien, todas estas preguntas están basadas en el concepto, «yo soy una persona», y "yo tengo la libertad de escoger el hacer esto o aquello».

I: Sí. Bueno. Yo tengo la sensación de que, en cada momento, puedo escoger entre dos cosas. Posiblemente sea una falacia, pero yo tengo esta sensación.

F: Bien. Déjame demostrarte que tu no tienes ninguna capaci­dad de elección.
Asumamos que, en un momento dado, tu eliges algo, por ejemplo escoges el escuchar a Francis. Y, entonces, te vie­ne el pensamiento, «voy a escuchar».
Ahora bien. Parece que, como persona, tu has escogido este pensamiento. Pero, ¿lo escogiste realmente, o él vino a ti?

I: Supongamos que es la consciencia universal quien lo esco­ge, quien decide.

F: No. No supongas. ¿Cuál es tu experiencia? ¿Es tu expe­riencia el que tu lo has escogido, o el que este pensamiento vino a ti?

I: No me importa. Está ahí simplemente. No me lo planteo.

F: Espera. Elimina el «importa» y el «no importa». Atente a los hechos. Elimina todas las opiniones personales.
¿Escogiste este pensamiento, o este pensamiento vino a ti sin que lo escogieses? ¿Cuáles son los hechos?
(Largo silencio)
Vamos a considerar esto desde otro ángulo. ¿Si tu puedes es-coger tus pensamientos, también podrías escoger a voluntad el dejar de pensar?.
Ahora. ¡Inténtalo!
(Largo silencio)
Bien. ¿Cuál es tu respuesta? ¿Escoges tus pensamientos?

I: No. Debo decir que realmente no los escojo.

F: ¡Bien, tu no escoges tus pensamientos! ¿De acuerdo?

I: Quizá, yo no quiera escoger ese pensamiento si no el pen­samiento actual, el que estoy pensando ahora.

F: Es cierto. Pero lo que estás diciendo equivale a afirmar: «todo lo que viene espontáneamente, sería lo que yo escojo. ¿De acuerdo?

I: Sí. Es lo mismo.

F: Bien, tu afirmas que todo lo que viene espontáneamente es lo que tu has escogido. Entonces cuando llega la lluvia o cuando te viene el ruido del tráfico, que obviamente son espontáneos, tu dirías que los has escogido. ¿De acuerdo?
Ves. Tienes que ser coherente, porque según lo anterior, sería cierto que lo eliges todo.
Por tanto, hay dos posibilidades que son coherentes: O bien no escojo nada, que es la posición de la persona, del indi­viduo. O bien lo elijo todo, que es la posición de la conscien­cía. Pero mantener que «yo» escojo ciertas cosas, tales como mis pensamientos, y no escojo otras, como por ejemplo las voces que vienen de la calle ahora mismo, o el ruido del tráfi­co, o lo que Francis está diciendo en este momento, no está de acuerdo con nuestra experiencia presente.

I: ¡O sea que yo escojo la guerra, escojo el odio, el amor...!

F: No. Escucha. No se trata de si te gusta o no. Se trata de si es cierto o no.
Incluso ese pensamiento de que no te gusta lo que te he dicho..., incluso ese pensamiento tampoco lo escogiste.
Como personas, no tenemos libertad. Estamos totalmente condicionados. No vivimos, si no que estamos siendo vivi­dos. Como consciencia, somos libertad absoluta y aquello que lo crea todo.

I: Pero, de algún modo también es la consciencia la que me hace vivir con la ilusión de que soy libre.

F: Absolutamente cierto.

Es más, la consciencia también es la que escoge en ti el que te surjan dudas sobre todo este asunto, y como resultado el que vengas a un encuentro como éste en el cual puedas ree­valuar todas estas creencias, y descubrir tu verdadera libertad y ser feliz.
Todo esto es un espectáculo, (como una película).

I: Pero todo es verdadero.

F: Aquello que es verdadero, no es una cosa.
Porque cuando dices, «todo es verdadero», no deberías entenderlo como, «todo está al mismo nivel de verdad». Tal como algunos artistas dicen: «todo es bello», y «tengo el dere­cho de expresarlo todo», y por tanto «vomito en un cuadro»; y afirman: «esta es mi forma de ver la belleza».

I: Pero tu dijiste que si hay grados en la verdad, ya no es la verdad

F: Sí. El pensamiento que viene de la verdad, es verdadero.
Tal como la obra de arte que surge de la belleza, es be­lla. O como ese gesto que brota del amor, es amoroso. Pero, no todos los pensamientos, ni todas las creaciones, ni todos los gestos, son verdaderos, bellos o amorosos.

I: Pero eso no es verdad. Afirmar «todo es verdadero», no quiere decir que todo sea bello o bueno o malo.

F: Exactamente. Lo que eso quiere decir es que «todo es cons­ciencia», «todo es verdad», «todo es Dios». Ahora podemos estar de acuerdo. Todo es Dios.

domingo 1 de marzo de 2009

Vive igual que meditas
Extracto del libro "Meditación Autentica"
de Adyashanti

Que la gente se siente a meditar es hermoso, a casi todo el mundo le vendría bien sentarse un rato a meditar en silencio todos los días, ya fueran veinte minutos o cuarenta. No obstante, cuando hablo de meditación no me refiero a lo que hacemos cuando nos sentamos formalmente. La meditación también tiene que ver con la vida y la forma de vivir. Si solo aprendemos a meditar bien cuando estamos sentados, por muy profunda que sea la meditación no llegaremos muy lejos. Los años me han permitido comprobar que incluso los meditadores buenos se olvidan de su meditación cuando se levantan del cojín...

La Meditación Autentica es algo que vive realmente en nosotros; es dejar de manipular y permitir que todo sea tal y como es. Podrás estar conduciendo y permitir que todo sea tal y como es. Podrás permitir que el trafico sea "lo que es". Podrás practicar perimiéndote sentir lo que sientas. Podrás dejar que el tiempo sea como es. O podrás experimentar la próxima vez que veas a tu amigo o a tu amante. ¿Qué sucede cuando te encuentras con esta persona y permites que sea totalmente lo que es? ¿Qué sucede cuando me permito ser completamente lo que soy? ¿Qué ocurre? ¿Cómo nos implicamos? ¿Que cambia? Así que la Meditación Autentica puede ser una meditación muy activa, una meditación muy comprometida.

De hecho, debemos ver la meditación como algo que va más allá de cuando estamos sentados en un lugar tranquilo. Si no, la espiritualidad y nuestra vida cotidiana se convertirán en dos cosas distintas. Ése es el engaño fundamental: creer que existe algo llamado "mi vida espiritual" y otra cosa "mi vida cotidiana". Cuando nos despertamos a la realidad descubrimos que todo es igual. Todo es la expresión ininterrumpida del Espíritu (Conciencia).

¿Qué pasaría si tu vida, y no solo el rato que pasas meditando, se basase en permitir que todo fuese “lo que es”?. Supondría una revolución en la vida de casi todo el mundo....Implica permitir que todo sea lo que fue y lo que es ahora, y lo que podría ser. ¿Qué pasaría si basases la vida, todas esa horas en las que no estás sentado en silencio, en permitir que todo fuera “lo que es”.

Si lo hicieras toda tu vida podría volverse muy interesante. Pues la meditación es segura. Te sientas en tu cojín, en tu silla y te haces un ovillo en tu postura preferida, ¿verdad? Te da seguridad; es como regresar al útero, y eso es maravilloso pues descubres un lugar seguro, un lugar que nadie te puede quitar, y eso resulta agradable. Es realmente agradable. Pero cuando empezamos a abrirnos y consideramos la meditación, mas allá de un lugar seguro, una forma de afrontar la vida, esta se vuelve muy interesante, ¿no? Empezamos a dejar de resistirnos a la experiencia, y empezamos a descubrir algo muy potente y poderoso.

Comenzamos a descubrir lo esencial, la verdad de nuestro ser. Empezamos a descubrir que nuestra naturaleza esencial, la Conciencia, siempre permite que todo sea “lo que es”. Por eso meditamos de esta forma pues la Conciencia ya lo está haciendo así, permite que todo sea “lo que es”. La Conciencia no se resiste a nada. La Conciencia no se enfrenta a “lo que es”. ¿Te has dado cuenta? La Conciencia o tu verdadera naturaleza, permite que todo sea “lo que es”. Si estas teniendo un buen día, tu verdadera naturaleza te deja tener un buen día. Y si estas teniendo un día horrible, tu verdadera naturaleza no se pone en medio como un obstáculo, ¿verdad? Permite que sea lo que es. Aunque esa sea su base, la Conciencia va más allá.

He comprobado que una de las claves para ser verdaderamente libre es vivir igual que medito. Cuando permitimos que todo sea realmente lo que es, cuando nos permitimos esta atmosfera interior, esa actitud interna de no aferrarnos a nada, ese espacio resulta muy fértil; es un estado de consciencia muy potente. Esos momentos de entrega te darán la oportunidad de recibir algo creativo. Es el espacio en el que surge la visión, la revelación. Así que no se trate de dejar que todo sea lo que es a modo de simple objetivo, sino como una meta. Si lo conviertes en un objetivo te perderás la esencia, que consiste en permitir que todo sea simplemente como es; esa es la base, la actitud subyacente.

Desde esta actitud podrán suceder muchas cosas. En ese espacio surgirá la sabiduría, los “ajas”. En ese espacio recibiremos el regalo de lo que necesitemos ver. Es el espacio donde la totalidad de la Conciencia, y no solo una pizca de nuestra consciencia mental, podrá informarnos, Y, por último, es el espacio en el que surgirá la Conciencia. Es el espacio en el que nos daremos cuenta de que somos Conciencia, el material no manifestado del Ser.

domingo 25 de enero de 2009

Simplemente Esto
"Satsang con Mooji"


Interlocutor: Algunos maestros dicen que no hay nada que puedas hacer para iluminarte o despertar. Que no hay elección y nadie para tomarla. ¿Es esto verdad?

Mooji: Al escuchar esto, ¿cuál fue tu respuesta?

I: Realmente, fue una mezcla. Por un lado se sentía profundamente liberador, simple y natural, seguido por una sensación de autentica frustración y rabia. Honestamente me sentí bastante irritado y oprimido por el pensamiento de no tener libre albedrío. Fue muy raro.

M: ¿Cuál de estas dos respuestas ha permanecido más fuertemente contigo?

I: Pues, como dije antes, inicialmente el sentimiento de libertad era fuerte, bello y expansivo pero efímero, mientras la frustración, duda y confusión han sido más persistentes.

M: Y estos sentimientos te han traído de nuevo a satsang, ¿estoy en lo cierto?

I: Podrías decir eso. De hecho, no siento que tomé ninguna decisión para venir aquí. Siento como si hubiera sido atraído aquí por alguna fuerza. Cuándo estoy aquí contigo todo se siente bien; tus palabras y presencia me hacen sentir seguro en esta Verdad. El problema empieza cuando estoy afuera en el mundo. Entonces dudo de mí mismo. Me siento débil, desenfocado y carezco de convicción que siento ahora. Necesito ayuda.

M: Gracias. "Necesito ayuda" es la afirmación importante aquí. Es sabio buscar ayuda, hasta que vayas más allá de la necesidad de ayuda. No como la arrogancia que reivindica: "No hay nadie para ser ayudado, no yo, no tú. Nadie existe, sólo aquello que Es", que aunque verdadero cuándo es dicho por la boca del sabio, es completamente falso cuando pronunciado desde la mente egoística, el ego elevándose por medio del intelecto posando como alguna clase de héroe espiritual. Esta comprensión no puede ser injertada sobre la mente egocéntrica, pues la comprensión verdadera disuelve al ego disfrazado de buscador espiritual. No queda nadie para reclamar la libertad como logro. Sólo existe la unicidad, manifestándose a través y como consciencia, se expresa como el juego cósmico. Es la consciencia expresándose a sí misma en el papel del buscador humilde, quien en último lugar, por medio de gracia, obtiene la última comprensión, de este modo realizándose a sí misma como la Consciencia Impersonal/ Ser.

El que busques ayuda abre la esclusa de la gracia que se manifiesta en la forma del "maestro" que es un reflejo de tu verdadero ser, cuya autoridad y presencia ayudan empujando a la mente externalizada a su fuente-corazón, resultando en comprensión final. Esta gracia viene de tu propio Ser y es tu Ser. Has oído el dicho "somos llamados por nuestro propio ser", y aún así todo esto sucede como un mero juego en la conciencia. El Absoluto, el verdadero Ser - El sat-gurú dentro de sí, no se beneficia de esto, ni experimenta cambio alguno, se queda como sustrato o fondo inalterable. Esto es la Verdad.

I: Hay alegría de nuevo, al que me recuerdes esto, quizás esto es lo que atrae de satsang. Pero debo decir, todavía estoy un poco confuso acerca de...

M: No! Para. Realmente, "tú", lo que eres verdaderamente, no puede ser confuso. La confusión es un estado de ánimo, de la mente. ¿No sería más exacto decir que tú sientes o notas el surgir de la confusión en ti? ¿Y que ambos, el sentimiento de confusión y el sentimiento de alivio son percibidos por ti, inclusive su efecto en el cuerpo y los pensamientos y juicios subsiguientes que acompañan estos sentimientos? ¿Que éstos son estados que vienen y van en la presencia de algún fondo "campo" de inteligencia impersonal o presenciar natural?

I: Sí. Parece haber más distancia en esta manera de mirar. Se siente más separado y espacioso de algún modo.

M: ¿Regresamos a tu pregunta original?

I: Sí, pero yo quisiera habláramos más en este punto.

M: Bien. Bien, regresaremos si es necesario. En la declaración "no hay nada que tú o cualquiera puede hacer para ganar la "iluminación" o "despertar" ". ¿Quién o qué es lo que oye esto y quién o qué es el "tú" en la declaración?

I: ¡Yo! Lo que yo soy.

M: ¿Y qué es eso? ( pausa...) Veo que tienes ojos pensativos, ¡no pienses! ¡Observa!

I: Mi mente... Mi individualidad. Mi sentido de ser, supongo. ¿Mi intelecto?

M: ¿No debe haber algo detrás que ve a la mente, la individualidad, el intelecto? De donde surgen estas declaraciones, que permanece sin ser afectado, no tocado por el funcionar de la mente, el intelecto? ¿No son estos fenómenos siendo observados? ¿Puedes confirmarlo?

I: Sí, (asintiendo lentamente con la cabeza) puedo confirmar que así es.

M: Dejando a un lado cualquiera de los fenómenos que surgen y puedes notar, vuelve tu atención al observar mismo. ¿Qué es exactamente lo que observa? ¿Es una persona, una cosa? ¿Tiene una forma, característica o calidad? ¿Es personal?

I: No. Nadie allí. Nada.

M: ¿Estás tú allí?

I: Sí. No. Debo estar. Estoy en ello.

M: ¿Qué ve o sabe esto?

I: No lo sé. Solo sé, pero no sé como sé. Yo soy nada aquí exactamente. Quiero decir ninguna forma. Viene de nuevo ese sentimiento. Esto es lo que sentí, lo que experimenté la última vez.

M: No te apegues a este sentimiento ahora, permítele ser. No vayas al pasado, permanece detrás. No te identifiques, no toques. Tan solo observa, pero mantente neutral, entonces si y cuando este estado de dicha disminuya, quede apenas esta observación. Tú no puedes "tener" esto o "llegar a ser" esto. Ninguna propiedad, ningún logro, sólo pensamientos y sensaciones que surgen espontáneamente en la consciencia siendo percibidas. ¿Vés?

I: Pero yo no quiero que esto se vaya. ¿Por qué empujarlo? Deseo permanecer en esto siempre. ¿No es ese el punto?

M:Eso es precisamente lo que debes hacer. Si no estaba aquí antes, no es permanente, pertenece a lo variable. Se irá. Permítele ir y venir, esto es natural y esto es libertad misma. Reconoce que el "yo no quiero empujar esto" es también un pensamiento/sentimiento surgiendo, siendo notado por algo que está más allá de ir o venir. Se uno con eso. No persigas nada, permanece solo como consciencia neutral. Eso es todo. ¿Qué puede querer la consciencia? ¿Qué carece? ¿Qué habrá de mantener o perder?

I: Mi mente está en blanco. Lo siento, ¿Puedes repetir?

M: ¿Qué presencia el blanco?

I: (pausa...) Yo ¡Aquí de nuevo!

M: Y de nuevo, ¿quién o qué eres aquí?

I: Apenas esto. No hay palabras para transmitirlo ni describirlo. Nada. Vacío.

M: ¿Hay alguna tristeza?

I: No.

M: ¿Feliz?

I: No.

M: ¿Libre?

I: No. Yo no utilizaría la palabra "libre" siquiera. (Pausa). No hay palabras...

M: Ajá! ¡Muy bueno! ¡Bien hecho! ¡Eso es! eso es todo, lo haz hecho, Excelente! El ejercicio ha terminado. Ahora da un paso fuera de esto y retorna a tu estado anterior para que podamos continuar con tus preguntas importantes.

I: Mmm... ¡Eso es imposible! Ya no tiene sentido. ¿Dar un paso e ir a dónde?

M: ¡Aquí!

I: ¡No hay siquiera un aquí!

M: ¿Verdad? ¿Y qué tal ahora?

I: No, no Ahora tampoco (Pausa larga...) Ahora veo claramente que éstos son sólo conceptos. No cabe duda acerca de esto- Lo indescriptible está atrás.

M: Esto sólo es libertad, más allá de cualquier concepto de libertad. El estado natural y supremo del verdadero ser.

(El interrogador parece haber entrado en un estado meditativo, su cara está inmóvil, pero tranquila... Mooji se ríe...).

M: Yo quería hablar sobre lo que pasa cuando esta experiencia de "iluminación" se desvanece, pero discutir esto con él ahora es imposible mientras este en samadhi. (Risa...)
Otro interlocutor: Yo también he experimentado este estado en el que él parece estar ahora, ese tipo de experiencia de la no-experiencia, duró unas tres o cuatro semanas. Yo me sentí completamente vacía, clara, presente, una con todo lo que Es. Todo estaba sucediendo por sí mismo, fue realmente indescriptible y hermoso, pero después de un rato mi mente regresó, pienso que en mi caso aún más fuerte que antes. Realmente entré en una clase de depresión pesada y me sentí perdida durante un tiempo. Me siento atemorizada de repetir esa experiencia.
M:¿Qué experiencia?

I:La Loca.
(Risa...).

M:El verdadero ser es el fondo invariable detrás del mundo variable de fenómenos. Es sólo Consciencia impersonal; Inmutable y sumamente feliz. En el estado de experiencias brilla como el puro sentido subjetivo de la consciencia "Yo soy". Este "yo soy" es impersonal y sinónimo con la consciencia - el campo de percibir. Es la expresión directa de pura subjetividad. Sri Nisargadatta Maharaj, el gran sabio, lo describe como una puerta que vira a un lado hacia la manifestación y al otro lado hacia el infinito. Esto lo expresa hermosamente. Todos los acontecimientos ocurren como movimientos en la consciencia y se saben en y por esta presencia consciente "Yo soy"; esto es el "presenciar" o el principio que esta presenciando que somos mientras el cuerpo está aquí.

I:¿Entonces, somos el cuerpo o "en" el cuerpo o algo separado? Porque...
(La interlocutora empezó recordar algunas experiencias y observaciones...)

M:Deja todo esto quieto por ahora; tan solo permanece abierta, permitiendo que aquello que está siendo dicho sea escuchado simplemente en la consciencia sin tomar ningún pensamiento o idea en particular tal como "qué hacer" con lo que es oído. Permite que el escuchar apenas "suceda". Tú estás allí detrás de la mente que escucha. Observa el pensamiento "yo", no es el verdadero "Yo soy". Viene cuando el "Yo soy" impersonal se identifica con el cuerpo, que es meramente el instrumento a través del cual se esta expresando a sí mismo, con ayuda de la fuerza vital- el poder que anima. Esta asociación le da al ego o individualidad - el sentido "yo". Ves entonces, que el sentido de individualidad no puede existir sin ser sostenido por la consciencia impersonal, y él mismo debe ser la expresión variable de esa consciencia creadora. Sólo que ahora opera como consciencia condicionada, creyendo ser el cuerpo-mente. Ahora surge el conocimiento de "lo otro" y el impulso básico de protegerse; surgen gustos y disgustos, junto con juicios, miedos, deseos, fijaciones y el juego entero de contrarios inter-relacionados (dolor-placer, alegría-tristeza, ej.).

Nosotros, como individuos/ser estamos fascinados y adictos a tener experiencias, lo cual es natural y no tiene nada de "malo" en sí mismo, cuando es visto como el juego o la expresión de la consciencia manifiesta que somos. Pero, cuando es visto desde la perspectiva de la identidad individual, con su intenciones privadas: ¡gran problema! (Risa...). Ahora escucha, aquí no hay nada en particular para "hacer" y nadie para hacer o deshacer. Apenas un cambio en la comprensión debe suceder y todo se corregirá. Todo es Uno. Tomemos el ejemplo de una antena telescópica de coche, es una unidad - esto representa el Absoluto. Extienda o Tire una vez- aparece el "yo soy" impersonal; es todavía una unidad. Tire otra vez - el pensamiento "yo" o "mí"/ la individualidad brota y simultáneamente- la manifestación personalizada del mundo entra en juego. ¡Como muñecas rusas- Uno dentro del otro, sucesivamente- sin embargo una totalidad! Una unidad expresándose como manifiesto y no-manifiesto, dos aspectos de una Realidad. Tal es el juego en el teatro de la consciencia. Tú eres el último presenciar; Feliz, no afectado y entero. ¡Tú eres Eso! No es nada personal. No es un cumplido que te hago.

I:Por favor, podrías repetir el punto sobre el "teatro de la consciencia".

M:¡No! No puedo repetir. Por ahora, sé atento, abierto y presente pero neutral aquí, sin permitir que tu atención valla a la deriva o caiga en cosa alguna en particular. Esta posición te invito a tomar. Confía en su escuchar intuitivo. Es tu mente, apareciendo como buscador vigilante, la que se esfuerza por la exactitud y luego queda enredada con la sensación de perder algo esencial. En este momento es una forma sutil de evitar o resistir. Mi consejo es, si lo pierdes, simplemente déjalo ir. Todo está bien ahora. El verdadero tú está aquí y detrás de todo, observando sin esfuerzo, es de ahí de donde se deriva la sensación de perder y encontrar, esa sensación es sentida, pero desechada como "no verdadera/no real" - "neti-neti" como dicen los jnanis. Tú, como consciencia no eres ninguna sensación en particular. Pensamientos y sensaciones vienen y van como olas jugando en la superficie del océano. Deja a todo ir y venir por sí mismo, esto es natural para las olas. Océano, agua, olas -Todo es lo mismo. Permanece solamente como testigo. Para la consciencia, nada es perdido o hallado, ni es bueno o malo. Es el substrato inmaculado contra el cual la sombra-mente (mundo de nombres y formas) bailan su aparente existencia.

I:Pero Mooji, de seguro es vigilancia para cerciorarse que entendemos correctamente, para evitar mal entender; especialmente porque todo esto es nuevo para mí, también muchas escrituras y maestros señalan a la vigilancia como una cualidad o virtud necesaria para el crecimiento espiritual.

M:Eso es verdad si realmente hay "alguien" quien hará uso de esta comprensión. Pero si tú realmente investigaras, ese "alguien"; la "persona", el "individuo", ¡no lo encontrarás! Todo es solamente consciencia- "tú", "yo", hablar, escuchar, satsang, cada uno aquí, todo- todo consciencia; ¡éste es el descubrimiento maravilloso! Consciencia conversando con consciencia sobre consciencia a través de la consciencia. ¡Que simple! Sin embargo cuán deslumbrante cuando buscado por medio del ego-mente. Mira, yo te señalo a donde estás ahora mismo, para permanecer con eso, nada más, pero tu mente aterrizó en un cierto punto de interés para ella. Mientras tú estabas ocupado sosteniéndote sobre eso, pierdes todo lo demás- esto se llama el juego de "maya" (la ilusión cósmica). ¡Es como leer un libro de frutas exóticas y música reggae mientras das un paseo a través del mercado de Brixton! (Risa...). Uno maestro zen llamado Bankei dijo: "es como un hombre que pierde su espada al otro lado del pasamanos de un barco en el mar, y marca el punto en el pasamanos donde calló la espada en el agua" (gran risa...).

I:Justo ahora al tú decir eso, todo paró. No puedo pensar. No hay pensamientos (Poniendo su mano sobre su boca) ¡es asombroso!

M:¿Qué está viendo todo esto?

I:Nada... Yo.

M:"Yo" - nada, atestiguando la mente parada. ¿Cuando la mente para, puede ser llamada mente? ( Pausa...)

M:¿Y ahora?

I:Silencio y paz.

M:¿Para quién?

I:Aquí. Para mí.

M:¿Para ti? ¿Estás seguro? ¿Qué eres, dónde y cómo estas "tú" exactamente en esto?

I:No yo; solo silencio y paz profunda y una sensación verdadera de gratitud. ¿Es eso correcto?

M:Dime tú.

I:Sí. Gratitud por escuchar y ver esto tan claramente. Gracias.

M:Denada. Ser/Sí-mismo agradeciendo a Ser/Sí-mismo. ¡Que bonito!
( Risa).

OM

AMOR Y COMPASIÓN



DESCUBRIMIENTO ATOMICO


jueves 25 de diciembre de 2008

“La meditación es imposible mediante el esfuerzo”
Extracto de Flores del Silencio de Francis Lucille

I: El estado de consciencia en el que surgen todas las percepciones, cuando es posible experimentarlo, cuando no hay percepción subjetiva de alguien que experimente, ¿es ese el esta-do de meditación?

F: Sí. Cuando no hay identificación de pensamiento, o de sentimiento, con un objeto, eso es meditación.

I: ¿Podemos suponer que es ese el estado en el cual debemos intentar permanecer?


F: Si no hay nadie, no hay una entidad personal, y por lo tanto no hay nadie que piense si debería o no debería permanecer, no hay nadie que intente meditar, ¿de acuerdo? La meditación se produce fácilmente a través de la compresión, pero es imposible mediante el esfuerzo.
Fácil por la compresión, imposible por el esfuerzo. La comprensión de lo que se habla aquí, te deja en un estado don-de…: « no hay nada que hacer, nada que alcanzan>, y eso es meditación natural.
Cuando esto sucede, entonces comprendes que la meditación nunca empezó. La meditación es nuestra verdadera naturaleza, que siempre ha sido y que siempre será. Es eso que está oyendo estas palabras, aquí ahora, en este preciso momento. Es muy importante comprender que la meditación está siempre presente. De manera que cada vez que pensamos que la hemos perdido, si se vuelve a esta compresión, volvemos a la meditación.

I: Estos días he estado realizando esfuerzos continuamente. Por ejemplo, en vez de hablar con los demás, me iba a mi habitación a intentar meditar Ahora, en lugar de sentarme recostado en la silla, que es más cómodo , me pongo con la espalda derecha.
Todos estos esfuerzos me facilitan momentos de luz. Cuando no los hago y estoy entretenido viendo la televisión, etc., no llego a un estado meditativo. Yo siento en mi que estos esfuerzos son adecuados mientras esté en la persona, y es la única forma de actuar que conozco para lograr meditar Después, a medida que entro en meditación el esfuerzo va cediendo, pero siempre hay un pensamiento que me dice, «mantente ahí que si no, lo pierdes». Te ruego que hables sobre este esfuerzo. ¿Es necesario el esfuerzo?

F: ¡Intenta perder el estado meditativo! Por ejemplo, mirando la televisión o haciendo cualquier otra cosa. Porque la consciencia que percibe ahora, nunca la pierdes. Tarde o temprano, lo sentirás en tu corazón. Y esto es mucho más importante que el esforzarte ¿Comprendes?
La meditación es viajar con Dios. Si en la meditación piensas: «aquí está Dios, aquí estoy yo», entonces te adelantas a Dios. Y el problema de ir por delante de Dios es que no estás con Dios.
Si vas a discotecas y ves la televisión, y te emborrachas etc., estás yendo detrás de Dios. Entonces Dios te llamará y tú dirás: «¡oh!, ¿qué estoy haciendo aquí, con esta gente?» Dios te llama para que vuelvas a Él.
Por lo tanto, no vayas adelantado, no vayas retrasado, únicamente trata de estar en el ahora. Viajar con Dios es estar en el ahora, de una manera natural, espontánea, sin esfuerzo.

I: Algo falla.

F: Ahora mismo, te estás riendo, eres feliz. Cuando estás contento, estás con Dios. Cuando sientes que algo falla significa que no estás con Dios.

I: Sí. Estoy riendo, pero en este momento no siento que esté con Dios. Me lo dices tú.

F: Eso es porque no comprendes lo que es Dios. Tú piensas en Dios con barba, en el cielo y rodeado de fuegos artificiales. Lo que yo llamo Dios es la felicidad. Cuando eres verdaderamente feliz incluso ni sabes que eres feliz. Simplemente eres feliz. Como un pez en el agua, no sabe que está en el agua. Sólo cuando lo sacamos del agua, se da cuenta de que ya no está en el agua. Bueno, por supuesto también hay momentos en los que sabes que eres feliz, como cuando regresas a este estado no manifestado, entonces percibes este sentimiento profundo de paz y felicidad. Es como respirar, inhalar y exhalar. Pero tú no quieres permanecer en este estado no manifestado.

Así, cuando aparece la manifestación y contemplas esta alegría, entonces es lo mismo, es la continuación de lo mismo bajo una forma diferente, es la celebración de esta alegría divina.

jueves 30 de octubre de 2008

Liberandote de tu Mente
Eckhart Tolle

Pregunta: ¿A qué exactamente te refieres cuando hablas de “observar al pensador”?

Eckhart: Cuando alguien va al médico y le dice, “Oigo una voz en mi cabeza”, con toda probabilidad le enviarán a un psiquiatra. La verdad es que, de un modo muy parecido, casi todo el mundo oye una o varias voces en su cabeza todo el tiempo: los procesos involuntarios de pensamiento… y el asunto es que no te has dado cuenta de que tienes el poder para detenerlos. Continuos monólogos o diálogos. Probablemente te has cruzado en la calle con personas “insanas” que hablan o murmuran incesantemente consigo mismas. Bueno, eso no es muy diferente de lo que tú o el resto de la gente “normal” hace, excepto que no hablas en voz alta. La voz comenta, especula, enjuicia, compara, se queja, aprecia, desprecia, etcétera.

La voz no guarda necesariamente ninguna relación con la situación en que te encuentras en ese momento; puede que esté reviviendo el pasado reciente o distante o ensayando o imaginando posibles situaciones futuras. Aquí frecuentemente imagina formas en que las cosas van a andar mal y posibles fracasos: a esto se les llama “preocupaciones”. A veces este registro de sonido se ve acompañado por imágenes visuales o “películas mentales”. Aún en el caso de que la voz guarde relación con la situación presente, la interpretará en referencia al pasado. Esto se debe a que la voz pertenece a tu mente condicionada, que es el resultado de toda tu historia pasada, así como de la particular perspectiva cultural y esquemas mentales que heredaste. De modo que ves y juzgas al presente a través de los ojos del pasado, y tienes así una visión absolutamente distorsionada de este presente.

No es poco común que la voz sea el peor enemigo de la persona. Muchos viven con un torturador en su cabeza, quien continuamente les ataca y castiga, y les succiona toda su energía vital. Esto produce sufrimiento, infelicidad y enfermedad. La buena nueva es que sí es posible liberarte de tu mente. Esta es la única liberación verdadera. Puedes dar el primer paso ahora mismo. Comienza a escuchar la voz de tu cabeza tan frecuentemente como puedas. Pon especial atención a cualquier patrón repetitivo de pensamiento, esas viejas grabaciones del gramófono de tu abuela que probablemente han estado sonando en tu cabeza por muchos años.

A eso me refiero con “observar al pensador”, que es otra forma de decir: escucha la voz en tu cabeza, permanece presente como un testigo. Cuando escuches esa voz, escúchala de modo imparcial. Eso quiere decir: no juzgues. No juzgues o condenes lo que oyes, pues hacerlo implicaría que la misma voz ha irrumpido una vez más, esta vez por la puerta trasera. Pronto te darás cuenta de que allí está la voz, y aquí estoy yo escuchándola, observándola. Este darte cuenta de tu propia presencia, esta sensación de “Yo soy”, no es un pensamiento. Es algo que surge desde más allá de la mente.

Así que cuando escuchas a un pensamiento, estás consciente no sólo del pensamiento, sino también de ti mismo(a) mientras eres testigo del pensamiento. Ha surgido una nueva dimensión de consciencia. Mientras escuchas el pensamiento, sientes una presencia consciente tu yo más profundo detrás o debajo del pensamiento. El pensamiento pierde entonces su poder sobre ti y rápidamente se retrae, pues ya no estás dándole energía a la mente has dejado de identificarte con ella. Este es el principio del fin del pensamiento involuntario y compulsivo. Cuando un pensamiento se retrae, experimentas una discontinuidad en el flujo mental una brecha de “no- mente”.

Al principio, las brechas serán breves, quizás de unos pocos segundos; pero poco a poco se irán prolongando. Cuando estas brechas se presentan, sientes cierta quietud y paz en tu interior. Este es el inicio de tu estado natural de unidad sentida con el Ser, el cual generalmente es oscurecido por la mente. Con la práctica, la sensación de quietud y paz se profundizará. De hecho, sus profundidades no tienen fin. También sentirás una sutil emanación de alegría que surge desde tus profundidades: la alegría del Ser.

No es un estado de trance, para nada. Aquí no hay pérdida de consciencia, muy por el contrario. Si el precio de la paz fuese estar menos consciente, y el precio de la quietud fuese una falta de vitalidad y de alerta, entonces no valdría la pena buscarlas. En este estado de conexión interna, estás mucho más alerta y más despierto que en el estado en que te identificas con tu mente. Estás totalmente presente. Y esto también eleva la frecuencia vibratoria del campo energético que da vida al cuerpo físico.

A medida que profundizas en este ámbito de la no-mente como a veces se le llama en el Oriente percibes el estado de consciencia pura. En ese estado, sientes tu propia presencia con tanta intensidad y tanta alegría que, en comparación, todo pensamiento, toda emoción, tu cuerpo físico y todo el mundo externo se vuelven relativamente insignificantes. Y sin embargo, éste no es un estado egótico, sino desprovisto de ego. Esto te lleva más allá de lo que previamente llamabas “tú mismo”. Esa presencia es, en esencia, tú mismo; y al mismo tiempo, inconcebiblemente más grande que tú.

Lo que estoy tratando de transmitir aquí puede parecer paradójico o incluso contradictorio, pero no hay otra forma en que pueda expresarlo.

En lugar de “observar al pensador”, también puedes crear una brecha en el flujo de pensamientos, con sólo dirigir el foco de tu atención al Ahora. Tan sólo toma intensa consciencia del momento presente. Esto es algo que resulta muy satisfactorio hacer. De esta forma, alejas a la consciencia de la actividad mental y creas una brecha de no-mente en la cual estás enteramente alerta y consciente, pero no estás pensando. Ésta es la esencia de la meditación.

En tu vida cotidiana, puedes practicar esto eligiendo cualquier actividad rutinaria que, normalmente, sea sólo un medio para un fin; y entonces entrégale toda tu atención, de modo que se transforme en un fin en sí misma. Por ejemplo, cada vez que subas y bajes las escaleras en tu casa o lugar de trabajo, pon mucha atención a cada paso, cada movimiento, incluso a tu respiración. Permanece enteramente presente. O bien, cuando te laves las manos, pon atención a todas las percepciones sensoriales que se relacionan con esa actividad: el sonido y tacto con el agua, el aroma del jabón, etcétera. O cuando te subes a tu automóvil, después de cerrar la puerta, ház una pausa de unos pocos segundos y observa el flujo de tu respiración. Toma consciencia de una sensación de presencia, silenciosa pero poderosa. Existe un criterio enteramente seguro para medir tu grado de éxito en esta práctica: el grado de pacificación que sientes en tu interior.

Así pues, el paso más esencial en tu viaje hacia el despertar o iluminación espiritual es éste: aprende a des-identificarte de tu mente.



lunes 11 de agosto de 2008

El Amor cura (Ho’oponopono)



El siguiente texto fue escrito por el Dr. Joe Vitale. La historia que nos cuenta y sus reflexiones encierran un desafío y una bendición: la realidad externa a nosotros es nuestra propia creación individual y, si aceptemos plenamente este hecho, podemos sanarla a través del amor.

La sanación de tu mundo comienza en ti:
Hace dos años, escuché hablar de un terapeuta en Hawaii que curó un pabellón completo de pacientes criminales con serias patologías (locos) sin siquiera ver a ninguno de ellos. El psicólogo estudiaba la ficha del recluso y luego miraba dentro de si mismo para ver cómo él (el psicólogo) había creado la enfermedad de esa persona. En la medida en que él mejoraba, el paciente mejoraba también.

La primera vez que escuché hablar de esta historia, pensé que era una leyenda urbana. ¿Cómo podía cualquiera curar a otro tratando de curarse a si mismo? Y, ¿cómo podía, aunque fuera un verdadero maestro, con un gran poder de autocuración, sanar a criminales insanos? No tenía ningún sentido, no era lógico. De modo que descarté esta historia.
Sin embargo, la escuche nuevamente un año después. El terapeuta había usado un proceso de sanación hawaiano llamado “Ho´oponopono”. Nunca había oído hablar de esta técnica, sin embargo no podía dejar de pensar en esa historia. Si era totalmente cierta, yo tenía que saber más.

Siempre había entendido que “total responsabilidad” significaba que soy el responsable de lo que pienso y hago. Pero lo que esté mas allá, está fuera de mis manos. Creo que la mayor parte de la gente piensa lo mismo acerca de la responsabilidad: somos responsables de lo que hacemos, no de lo que los otros hacen. Pero eso no es así.
El terapeuta Hawaiano que sanó a esas personas mentalmente enfermas, el Dr. Ihaleakala Hew Len, me enseñaría una nueva perspectiva acerca de lo que es la total responsabilidad. Probablemente hayamos hablado una hora en nuestra primera conversación telefónica. Le pedí que me contara la historia completa de su trabajo como terapeuta.

Me explicó que había trabajado en el Hospital Estatal de Hawaii durante cuatro años. El pabellón donde encerraban a los enfermos criminales era peligroso. Por regla general los psicólogos renunciaban al mes de trabajar allí. La mayor parte de los miembros del personal se enfermaban al poco tiempo o simplemente renunciaban. La gente que atravesaba el pabellón caminaba con sus espaldas contra la pared, temerosos de ser atacados por los pacientes. No era un lugar placentero para vivir, ni para trabajar ni para visitar.
El Dr. Len me dijo que el nunca vio a los pacientes. Acordó tener una oficina y estudiar los legajos. Mientras miraba esos legajos, trabajaba sobre si mismo. Y mientras lo hacía, los pacientes mejoraban.

“Luego de unos pocos meses, a los que debían permanecer encadenados se les podía permitir que caminaran libremente” me dijo. “A otros, a quienes tenían que mantener permanentemente medicados, se les podía reducir las dosis. Y algunos, que no hubieran tenido jamás la posibilidad de ser liberados, fueron dados de alta”. Yo estaba asombrado. “No solamente eso”, continuó, “sino que el personal comenzó a disfrutar de su trabajo.”
“El ausentismo y los cambios de personal disminuyeron drásticamente. Terminamos con más personal del que necesitábamos porque los pacientes eran liberados, pero todo el personal venía a trabajar. Hoy ese pabellón está cerrado.”
Aquí es, lógicamente, donde le hice la pregunta del millón de dólares: “¿Qué estuvo haciendo usted consigo mismo que provocó el cambio en esas personas?”

“Simplemente estaba sanando la parte de mí que había creado sus enfermedades”, dijo él. No entendí. El Dr. Len me explicó que la total responsabilidad se extiende a todo lo que está presente en tu vida, simplemente porque está en tu vida. Es tu responsabilidad en un sentido literal. Todo el mundo es tu creación.

¡Uau! Esto es muy difícil de aceptar. Ser responsable por lo que yo hago o digo es una cosa. Pero ser responsable por lo que cualquiera que esté en mi vida haga o diga, es otra muy distinta. Si asumes completa responsabilidad por tu vida, entonces todo lo que ves, escuchas, saboreas, tocas o experimentas, de cualquier forma, es tu responsabilidad. Esto significa que la actividad terrorista, el presidente de tu país, la economía o cualquier cosa que experimentas y no te gusta, están allí para que tu las sanes. No existen, por decirlo así, excepto como proyecciones que salen de tu interior. El problema no está ahí afuera, está en ti, y para resolverlo, tú debes cambiar.
Sé que esto es difícil de aceptar, mucho menos de vivirlo realmente. Echarle a otro la culpa es mucho más fácil que asumir la total responsabilidad. Pero mientras hablaba con el Dr. Len, comencé a comprender que esta sanación tan particular, el Ho’oponopono, significa amarse plenamente a uno mismo.

Si deseas mejorar tu vida, debes sanar tu vida. Si deseas curar a cualquiera, aún a un criminal mentalmente enfermo, lo haces curándote a tí mismo.

Le pregunté al Dr. Len cómo se curaba a si mismo, qué era lo que hacía exactamente cuando miraba los legajos de los pacientes.

“Simplemente decía ‘Lo siento’ y ‘Te amo’, una y otra vez” explicó él: “Lo siento… Te amo”

“¿Sólo eso?”

“Sólo eso.”

“Resulta que amarte a ti mismo es la mejor forma de mejorarte a ti mismo. Y mientras te mejoras a ti mismo, mejoras tu mundo.”

Permíteme darte un rápido ejemplo de como funciona esto: en una oportunidad recibí un e-mail muy agresivo, que me desequilibró. Normalmente hubiera intentado manejar la situación trabajando sobre mis aspectos emocionales más negativos o tratando de razonar con la persona que envió el mensaje. Esa vez decidí probar el método el Dr. Len. Me puse a pronunciar silenciosamente “lo siento” y “te amo”. No lo decía a nadie en particular. Simplemente estaba invocando el espíritu del amor para sanar, dentro de mí, lo que estaba creando esa circunstancia externa.

En el término de una hora recibí otro e-mail de la misma persona. Se disculpaba por el mensaje anterior. Ten presente que no realicé ninguna acción externa que provocara la disculpa. Ni siquiera contesté el mensaje. Sin embargo, sólo diciendo “te amo”, de algún modo sané dentro de mí lo que estaba creando en él.

Más tarde asistí a un taller de Ho’oponopono dirigido por el Dr. Len, que tiene ahora 70 años de edad y es un chaman venerable y solitario.

Alabó mi libro, “El Factor Atractivo”. Me dijo que mientras yo me mejore a mí mismo, la “vibración” de mi libro aumentará y todos lo sentirán cuando lo lean. En resumen: a medida que yo me mejore, mis lectores mejorarán.

“¿Y qué pasará con los libros que ya he vendido y han salido de mí?” pregunté.

“No han salido realmente”, explicó una vez más soplando en mi mente su sabiduría mística. “Aún están dentro de ti”. En resumen: no hay afuera. Me llevaría un libro entero intentar explicar esta técnica con la profundidad necesaria, para transmitir algo así como que cuando desees mejorar cualquier aspecto o situación en tu vida, hay sólo un lugar donde intentarlo: dentro de ti. Y cuando mires, hazlo con amor”.
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domingo 10 de agosto de 2008

El Libre Albedrío

Noticias de la Ascensión, por Hortensia Galvis

Se nos ha dicho muchas veces que el hombre tiene libre albedrío. Sin embargo esa libertad es un atributo que corresponde a la cuarta dimensión, y no a mundos de expiación, como la Tierra, donde los espíritus encarnados en la materia no recuerdan quienes son, no poseen visión de totalidad, ni tampoco el discernimiento necesario para construir su destino.

Antes de encarnar en la Tierra, una entidad espiritual escoge la forma más adecuada de aprender lo que le falta. Según sea el proyecto, selecciona a los padres que le darán un cuerpo, el medio ambiente que le brindará apoyo, y las experiencias que tendrá que vivir para transformarse y crecer. Desde el Espíritu tiene la visión holística que le permite planear, entonces el diseño de su misión lo hace en forma parecida a como se tienden los rieles de un tren. Por esa carrilera fluirá su vida, con paradas obligatorias para dejar ir algunas relaciones y recoger a los pasajeros que tomarán parte en la siguiente actuación.

Una vez nacemos, las condiciones fijadas difícilmente pueden ya alterarse. No está en nuestras manos cambiar de familia, de nacionalidad, o de raza. Tampoco podemos modificar el cuerpo y la cara que tenemos, ni la fragilidad o fortaleza de nuestra constitución física. Nuestro ADN trae ya una información que codifica el grado de inteligencia, el talento y las inclinaciones de un recién nacido. De ahí en adelante, la vida nos muestra un rumbo y nos va llevando de una experiencia a la siguiente. El viaje puede ser difícil, cuando, en vez de aceptación, hay rechazo a nuestro programa evolutivo, y creamos fricciones que generan enfermedad y sufrimiento. O puede realizarse en la felicidad del aquí y el ahora, si aceptamos la vida como llega, y aprovechamos al máximo las oportunidades.

Las circunstancias que vivimos en este plano no son opcionales. Si escoges un camino, ¿están abiertas para ti todas las puertas? ¡No es así! La experiencia enseña que solamente encuentras acceso libre a las oportunidades que te corresponden. Pasamos de un rol al siguiente, desempeñándonos como hijos, padres, miembros de familia, amigos, compañeros de trabajo, y ciudadanos de la tercera edad, sin poder evadir ninguna experiencia, por dolorosa que esta sea, ni saltarnos ninguna etapa del recorrido. Cada faceta la pulimos lo mejor que podemos, pero siempre situados dentro de un marco que limita nuestras posibilidades.

La última estación de tercera dimensión se llama “la entrega”, allí el “hágase Señor tu voluntad” debe convertirse en acción consciente. La tarea es aceptar todo lo que en cada momento nos traiga la vida. Esa entrega total no es un sacrificio, si comprendemos que no hay nada que perder, ni existe una mejor opción que estemos cancelando. La voluntad del Padre está respaldada por la perfección de un plan maestro, si confiamos en él, podremos vivir sin luchas, ni conflictos interiores, sumergidos placenteramente en las aguas tranquilas de nuestra propia paz. Saber vivir es entonces disolver todo rechazo, y aprender a amar nuestro programa evolutivo.

Eso incluye: aceptarnos a nosotros mismos y amar nuestro cuerpo con todas sus características. Aceptar a los demás como son, sin pretender cambiarlos, y reconocer en ellos a nuestros entrenadores, que trabajan para hacer de nosotros los campeones del amor en acción. Además es fundamental aceptar cada evento nuevo como parte del engranaje perfecto para el cumplimiento del plan divino.

Cuando el hombre ha completado su aprendizaje y ya no tiene asuntos pendientes en este nivel de existencia, adquiere la libertad de regir su propio destino. Entonces es posible hablar de libre albedrío. Al trascender este nivel tridimensional, las posibilidades se amplían, y estarán ya regidas por las leyes de creatividad de cuarta dimensión. El libre albedrío se fundamenta es en la capacidad de concentrar el pensamiento en lo que se desea, y mantener firme ese enfoque, sin dejar que se contamine con dudas, o con los condicionamientos de la mente lógica. Con el dominio del pensamiento, el individuo se convierte en co-creador de su propia realidad, porque “el poder del Padre actúa a través de él, y se hace uno con él”.


© 2009 http://www.de2haz1.com/

sábado 9 de agosto de 2008

SISTEMA DISEÑO HUMANO
La Ciencia de la Diferenciación

Descubre "Quien eres"

Con el Sistema de Diseño Humano ahora es posible desvelar el código individual de cualquier ser humano usando solamente la hora, la fecha y el lugar de nacimiento. El resultado es como recibir un manual de instrucciones personalizado.

El Sistema de Diseño Humano no es un sistema de creencias. Es un nuevo sistema de autoconocimiento con aplicaciones prácticas e inmediatas en la propia vida cotidiana.
Es como disponer de un mapa que te permitirá orientarte por ti mismo. Es una herramienta práctica de autoconocimiento, que te permitirá ser tu propio guía en la vida y avanzar, confiando en tu propia autoridad interna (el cuerpo).

Oculto en el interior más profundo del ADN de las células de tu cuerpo, reside un código que determina tanto lo que eres como tu modo de asimilar el mundo exterior. Es la impronta original escrita en tus genes que, irrepetible e inconfundiblemente, ha quedado grabada en la estructura diferenciada de tu diseño individual.

¿Que te ofrece?

El SDH te ofrece la llave para comprender tus verdades esenciales a través de tu código genético
El Sistema de Diseño Humano te ofrece respuestas individuales concluyentes a preguntas cuyas respuestas marcan la diferencia en tu modo de experimentar la vida.

¿Quién soy yo?
¿Por qué siempre me comporto así?

¿Por qué me afectan las cosas de esa manera?

¿Dónde reside mi aprendizaje en la vida, dónde mi vulnerabilidad?

¿Cuáles son mis fuerzas y mis debilidades?

¿Cuál es mi estrategia individual para el Éxito?

¿A qué responden las dinámicas de mis relaciones personales?

¿Cómo puedo reconocer lo que es verdaderamente correcto para mí?

Con un lenguaje lógico y sencillo recibirás un análisis exhaustivo de los mecanismos que configuran tu realidad humana. Podrás constatar por ti mismo la información que recibes, tanto en la reflexión sobre tus propias experiencias pasadas, como en la práctica cotidiana de tu día a día.

Conocer tu diseño equivale a saber cómo vivir de forma relajada y en paz contigo mismo.
Conocer el diseño de tus hijos te permite tener una orientación práctica para guiarles de forma adecuada.

Conjuntar tu diseño con el de tu pareja o socio, puede ayudaros a conocer mejor cuales son los puntos afines, dónde os comple-mentáis, donde ajustar…


¿Qué te encontrarás?
Un grafico como este, en el que te indicará cual de los Cuatro Tipos eres tú.

Si deseas más información, puedes solicitar; una Lectura Personal Completa


El Cuerpo Gráfico del Rave es una representación mecánica de cómo fluye la energía vital a través del organismo ‘Cuerpomente’ de los seres humanos.

Todos tenemos la misma matriz mecánica, genética y bioquímica. Todos tenemos, por consiguiente, todos los elementos – centros y canales contenidos en ese gráfico – que son constituyentes de una naturaleza que definimos como humana.

Lo que varía es la impronta de diferenciación que la vida dejó en cada uno de nosotros. Cada centro refleja un ámbito específico de la experiencia humana, y su funcionamiento varía en cada ser humano según esté definido o sin definir (ver centros) en su diseño individual.

Esta matriz mecánica revela el potencial humano que nos hace a todos semejantes.

Sin embargo, lo que nos hace únicos – lo que nos diferencia como individuos – no es el potencial que todos compartimos, sino las limitaciones que definen y diferencian la forma individual de cada uno.


sábado 19 de julio de 2008

Meditación:
La primera y última libertad

El maestro Osho dijo:

La meditación no es algo nuevo; has llegado al mundo con ella; lo nuevo es la mente, la meditación es tu naturaleza, es tu mismo Ser ¿Cómo puede ser difícil? Lo hacemos difícil al luchar contra aquello que pensamos que nos está impidiendo ser libres o al buscar algo que presumimos que nos va a dar libertad. Realmente se la encuentra al relajarnos en eso que somos, viviendo la vida momento a momento.

Vivir en el aquí -ahora, momento a momento, no en el recuerdo ni en la opresión del pasado, ni tampoco en los sueños del futuro.
“Comiendo, simplemente come, estate ahí; caminando, camina, estate ahí; no te adelantes, no saltes de acá para allá. La mente siempre se adelanta o se queda atrás. Mantenerte en el momento”.

Muchos de nosotros, por cierto, experimentamos lo que dice Osho sobre la mente. La mente siempre salta para adelante o se queda atrás, pero nunca está en el momento; es un parloteo constante. Cuando sucede este parloteo nos roba la posibilidad de estar en el momento presente y vivir la vida en forma total.

¿Cómo vamos a poder vivir en una forma total si nuestra mente está hablándose a sí misma hasta cuando estamos ocupados con nuestras actividades diarias?

Para demostrártelo, puedes probar un pequeño experimento:

Deja esto por un rato y cierra los ojos. Fíjate cuánto tiempo puedes estar simplemente sentado, disfrutando la sensación de tu cuerpo y los sonidos a tu alrededor. Lo más probable es que no sea por mucho tiempo; quizás un minuto nada más, antes que tu mente empiece a parlotear. Si te sientas por un momento y tomas nota de tus pensamientos, vas a asombrarte: Vas a descubrir que estás manteniendo tantas conversaciones diferentes e incoherentes internamente con tu mismo que si se las oyeras a otro en voz alta pensarías que está loco. Este parloteo constante nos roba la vida, literalmente, impidiéndonos disfrutar lo que ella nos da en cada momento.

Entonces, ¿qué hacer con este parloteo descontrolado que nos roba los momentos más valiosos de la vida? Escuché a Osho decirnos una vez tras otra que meditemos. Lo escuché decirnos que no podemos parar a la mente charlatana directamente, pero que se la puede reducir y hasta desaparecer a través de la meditación. Con la meditación, la mente se vuelve un instrumento útil, en vez de esclavizarnos con su charla constante. Sin embargo, nos solemos confundir por la profusión de innumerables técnicas de meditación que, en general, son oscuras y poco pertinentes para la vida actual.

“Presenciar significa una observación desapegada, despre-juiciada; ese es todo el secreto de la meditación”….

Observar todo lo que sucede sin juzgarlo sin apegos.

“No hay que hacer nada; solamente sé un espectador, un observador mirando el tráfico de la mente “pensamientos que pasan, deseos, recuerdos, sueños, fantasías…” simplemente mantenerte distanciado, sereno, presenciándolo, observándolo, viéndolo, sin juicios, sin condenas, sin decir: “Esto es bueno” o “Esto es malo”.

“Tu ser interno no es otra cosa que el cielo interno. Las nubes van y vienen, los planetas nacen y desaparecen, las estrellas surgen y mueren. Y el cielo interno se mantiene igual, intocable, inmaculado, sin huellas. A ese cielo interno lo llamamos “sakshin”, el espectador y esa es toda la meta de la meditación.

Entra, disfruta del cielo interno. Y acuérdate: cualquier cosa que puedas ver, cualquier cosa que surja, eso no eres. Puedes ver pensamientos y no eres los pensamientos; puedes ver tus sentimientos y no eres tus sentimientos; puedes ver tus sueños, tus deseos, tus recuerdos, tus imaginaciones, tus proyecciones y no eres nada de eso.

Sigue eliminando todo lo que puedas ver; entonces, un día, surge un momento tremendo, el momento más significativo de nuestras vidas, cuando ya no queda nada más por eliminar. Todo lo que vistes desapareció y solamente queda el que ve. Ese que ve es el cielo claro.

Saberlo es no tener miedo y saberlo es estar lleno de amor. Saberlo es ser Dios, es ser inmortal.”



martes 15 de julio de 2008

La Atención Liberadora
Consuelo Martín

1. La atención liberadora.
Si queremos saber qué es la Realidad, qué es la Vida y de qué estamos hechos nosotros, para actuar en ella, tenemos que saber que la Realidad está hecha de conciencia que es el acto de darnos cuenta. Aquello por lo que nos damos cuenta es el trasfondo de que está hecha la Realidad.
Nos acostumbramos a pensar que la Realidad es algo que está fuera de nosotros, un objeto externo. Pero lo que crea ese objeto, lo que lo construye, es el acto de darse cuenta. En nuestra conciencia de vigilia nos parece que lo real es lo que se proyecta en la vida y el "darse cuenta" es algo que sin saber como, refleja la realidad, algo que se nos escapa. Es todo lo contrario. La Conciencia es la realidad que se manifiesta fuera en mil situaciones y formas a las que llamamos nuestra vida. El que hagamos esta inversión tiene enormes consecuencias en nuestra existencia. Es un error que nos hace vivir de una manera equivocada.
Si siento que vivo más intensamente, que mi vida tiene más realidad, más autenticidad, pienso que la causa es algo de fuera. Algo atrae mi atención, me hace estar más consciente y considero a ese algo causa de la felicidad que siento; pero si me noto más vivo, mejor, es porque he intensificado mi conciencia y no porque ese objeto que tengo delante sea verde o rojo, o porque esa persona sea simpática o no lo sea. He creado una condición en mi mente. He condicionado mi estado interno de mantenerme despierto, alerta, a una cosa o situación externa que me produce satisfacción. Lo que me interesa me hace sentir muy bien. Lo que no me interesa, no pongo atención en ello. Pero me parece que no es interesante por una idea en mi mente. La vida entera es interesante si nos damos cuenta de que es la Conciencia, si la vemos de dentro a fuera. Pero como la vemos al revés condicionamos nuestros estados internos a las realidades exteriores y creamos las condiciones de acuerdo con ideas que tenemos en nuestra mente.
La verdad funciona de otra manera. Cuando descubrimos la verdad, no nos condiciona; la verdad nos libera, nos abre por dentro. Amplía nuestra conciencia.
Cuando una persona, cosa, o situación nos interesa, se intensifica nuestra conciencia, pero no se amplía. La he limitado. La consecuencia de esto es que me he atado a eso, que no soy libre.
Al descubrir los verdaderos valores, los que son expresión de la conciencia profunda, los diferenciamos de los otros, los que son cualidades cambiantes. Y con independencia de ellos sentir‚ que soy fuerza, amor, belleza, armonía; a pesar de mi debilidad, de mi estatura, de mi falta de dinero, etc... Con la atención en la totalidad esos valores absolutos se van expresando porque lo que hace que se limiten y condicionen es la atención particularizada a las representaciones externas de ellos. Estos valores que todos los seres humanos intuimos en el silencio, son los verdaderos móviles para que despierte nuestra atención.
La ampliación de la conciencia, la atención auténtica es todo lo contrario a la concentración: se produce de una manera espontánea y natural, en el silencio y la quietud de la mente. Todo lo verdadero es espontáneo y sencillo. Lo originario, que es lo verdadero, lo que está en lo profundo de la conciencia es siempre natural y sencillo.
Si la atención es justo ese darse cuenta, ese ampliar la conciencia, ¿Cuando ampliamos la conciencia?. Cuando intuimos que somos amor, belleza... La verdadera atención se produce de esta manera: descubro una verdad, cuando me intereso por ella, y cuando estoy pendiente de esa verdad porque intuyo que es esencial, entonces mi conciencia se amplía. No tengo que hacer nada más. Intuyo que soy amor, que no depende de las condiciones, que el amor es libre de todo condicionamiento y la conciencia se amplía en esta verdad.
Así voy abarcando más y más, descubriendo las verdades y manteniendo mi atención en darme cuenta de ellas, porque descubro que me interesan profundamente, porque las amo.
No es así como funcionamos. En el momento en que nos sucede algo desagradable ponemos en ello nuestra atención, nos desesperamos y sufrimos, pero cuando pasa un poco de tiempo, o mucho, eso se olvida y nuestra atención es cogida por otro suceso, desapareciendo esa desesperación. El cambio de nuestra atención cambia nuestros estados afectivos y emocionales. Aquí podemos investigar qué es lo que hacemos con la realidad: estamos dando realidad a aquello en lo que ponemos o concentramos nuestra atención.
Seamos pues inteligentes y no demos realidad absoluta a ninguna cosa, ya que todas son relativas y cambiantes. Demos sólo realidad a esa atención que viene del fondo, a esa Presencia interna y dejemos que en esa atención, en esa conciencia, se vayan manifestando y expresando todas las cosas que sirven para hacernos aprender. Todo lo que sucede nunca es casual. Absolutamente todos los acontecimientos son expresión de la Inteligencia, todos son expresión del movimiento de la Inteligencia, los más desagradables, los que creemos que no nos corresponden, todos.

2.- La primera manifestación: Ser, Conciencia, Plenitud.
Al principio parece que el silencio es un vacío, donde no hay nada, pero si persistimos, poco a poco ese silencio lo percibimos como pleno, lleno precisamente de esos valores que tanto anhelamos y necesitamos en nuestra vida. Son la expresión espontánea de nuestra verdadera naturaleza. Cuando entramos en nuestro interior, en el silencio, sentimos esa paz que tan inútilmente hemos buscado fuera, ese amor, esa belleza, esa armonía, esa justicia, cuya búsqueda exterior tanto dolor y frustración ha ocasionado.
Allí encontramos el equilibrio, la justicia, la paz, la bondad, la sinceridad auténticas, es decir, todas las cualidades que se derivan de la manifestación primera de lo Absoluto, son la primera expresión de la Trinidad que en la tradición hindú es Sat-Chit-Ananda: Sat (esencia-existencia), Chit (conciencia), Ananda (felicidad-plenitud).
En esta tríada, que se ve en todas las manifestaciones, primero es el creador y esa primera manifestación de la Trinidad está en el fondo de nuestra conciencia, de allí surgen todos los valores de fuerza, seguridad, energía, etc..., que tanto necesitamos. Y ahí es donde hay que buscarlos para luego poder expresarlos en nuestra existencia cotidiana. En el exterior, sólo hallaremos sus indicios entre sombras.
Lo externo nos lo despierta, pero lo despierta dentro de nosotros. Es por eso por lo que no podemos encontrarlos fuera.
El silencio es creador porque allí es donde encontramos la fuerza del Creador de lo que es, la potencia de ser. Cuando lo vivimos así, todas las inseguridades, todos los miedos, todas las debilidades desaparecen ante nuestra verdadera seguridad interna, ante nuestra potencia de lo que somos. Si somos capaces de centrar nuestra mente, de no dispersarnos en las formas y en los sentimientos externos y entramos en lo profundo de nosotros, quedándonos allí tranquilamente, encontramos que somos por encima de todo, no es que seamos esto o aquello que nos falta, sino que sencillamente somos. A pesar de estar enfermo, soy. A pesar de que me han insultado, soy. A pesar de todas mis carencias externas, soy.
Cuando descubro que soy esa felicidad, dejo de depender de que las circunstancias sean de una o de otra manera y empiezo a vivir la alegría de saberme felicidad pase lo que pase externamente. Y el camino para llegar a ello es sencillamente saltar las representaciones mentales, las ambiciones, las angustias, los miedos, los deseos, la avidez de los sentidos, y dejarse caer en ese silencio profundo de la conciencia para constatar que lo que en principio parecía un vacío, se va llenando de lo real, que está pleno de felicidad y de amor, que vienen a ser lo mismo. Amor y felicidad son idénticos.

3.- Lo que valoro y lo que soy.
Cuando nos encontramos en un estado de desorden, lo primero que deberíamos hacer es adentrarnos en nosotros mismos, hacer unos momentos de silencio y empezar a descubrir lo que realmente hay en nuestro interior. Descubrir los valores. Entonces la meditación se hará muy sencilla, movida por esos valores.
Alguien podría decir que no tiene esa demanda, esa necesidad de investigar, pero ¿no la tiene realmente?. Se puede mirar despacio, para descubrir si se tiene o no esa demanda de valores. Empecemos por ver que es lo que me mueve en la vida cotidiana. Si lo que quiero es estar tranquilo, que me quieran, tener dinero, una casa nueva, viajar, que me valoren, que me respeten, da lo mismo... Todos los deseos, los que me parecen buenos o los que me parecen menos buenos o malos provienen del mismo origen; de esa necesidad de los valores, de esa necesidad de la manifestación de lo Real en nosotros. Vienen del anhelo de fuerza, de potencia de ser, de amor y de claridad de la Inteligencia.
Pero es necesario descubrir en nosotros la potencia de ser para que desaparezca la sed del deseo. Es entonces cuando surge la demanda de la meditación, porque ese deseo de triunfo, de ser poderoso, de tener cosas, no es más que la expresión externa del anhelo de ser, de ser de Verdad.
Si cuando me encuentro ante el escaparate de una tienda, investigo el origen de mi deseo por lo que he visto a la venta, comprobaré que detrás de ese deseo hay un anhelo de algo mayor, que en este caso podría ser de belleza. Si me quedo contemplando la Belleza, comprobaré que está en mí y que por ignorancia, el anhelo de ella ha creado mi deseo. Todos los valores están ahí, en lo profundo de la Conciencia. Contemplo la Belleza y soy Belleza. Contemplo el Amor y soy Amor, contemplo el Poder, la Fuerza, y soy Poder y Fuerza.
Y contemplando voy penetrando en lo profundo, porque es el hilo conductor que me lleva por la Belleza, la Fuerza, el Poder, hacia la conciencia profunda que soy.
Todo esto se encuentra después de uno o mil intentos, no se sabe cuando, pero hay un momento en el que algo, como una gracia, hace su aparición y sucede lo que tantas veces hemos estado intentando y no hemos alcanzado. Y este descubrimiento compensa con creces el tiempo invertido en intentarlo.
Queríamos tener una vida maravillosa y no nos damos cuenta de que lo que anhelamos está ya en la Conciencia. Queremos cambiar la vida por fuera sin darnos cuenta de que eso no es posible.
Esto es tan abstracto que nuestra mente no se lo puede creer. Solamente vivenciando el silencio llegamos a descubrir lo divino, lo sagrado, la realidad absoluta que somos. Estoy aquí y ahora, pero ¿qué es lo que realmente soy? No soy estos pensamientos cambiantes que pasan por mi mente y que no se de donde vienen. No soy estas sensaciones de mi cuerpo que aparecen y desaparecen. No soy esos sentimientos, estas emociones, sentirme bien o sentirme mal, que son pasajeros. ¿Donde está lo permanente en mí?.
Si me quedo en el "darme cuenta", el silencio cobrará vida para mí, será algo creativo, que me llevará a lo que realmente soy, aquello desconocido que está por descubrir.

4.- ¿Con que me identifico?

Toda idea a la que me aferro es un deseo que quiere realizarse. Una parte grande o pequeña de mi identidad ha quedado retenida allí. En toda identificación o apego, voy perdiendo algo de mí mismo.
La realidad está en mi identidad, sin darme cuenta me esclavizo poniéndola en ideas en situaciones, en personas. Al hacer silencio deshago por comprensión esas identificaciones, suelto lo que había retenido y al soltar me libero a mí mismo, vivo mi verdadero ser sin límites.
Lo que allí puse de mi propia identidad real, ese apego, ha dado un aparente valor a todo aquello. Pero cuando recupero mi identidad mediante un acto de "recogimiento interior", como se ha llamado en nuestra tradición, compruebo que era un valor reflejado.
El acallar los ruidos del pensamiento, el vaciarme de ideas limitativas, es simultáneo con la plenitud del ser que va dando sentido a todo lo que hago.
Quién no ha conectado en su interior con esa plenitud, la busca todo el tiempo donde no está . No puede dejar de buscarla. Un ser humano, podríamos decir que es eso: un buscador de plenitud. La experiencia del que busca la felicidad por un camino equivocado es una experiencia frustrante. Al buscar amor se produce desamor, al buscar paz se produce conflicto, al buscar alegría, tristeza y depresión. Si hemos comprendido cómo es el proceso de la búsqueda, o del deseo; renunciaremos, sin esfuerzo de voluntad, a una experiencia limitada a cambio de la plenitud. Renunciaremos a una parte por el todo.
La observación paciente y continua va poniendo de manifiesto lo que verdaderamente sucede en la ambición, la búsqueda y el deseo. Cuando aparece un deseo, tengo que observar qué lo impulsa, qué le da fuerza. Puede ser que sienta que me falta amor, paz, energía, etc... y creo obtenerlo al conseguir algo determinado.
Lo que importa es qué es lo que impulsa mi deseo, porque si lo descubro podré seguir una investigación que me sacar de lo ilusorio del vivir condicionado y me conducir a lo real.
Muchas veces estamos divididos: deseo por un lado ir a divertirme y por otro, quiero ponerme a meditar. Si observo cuidadosamente lo que sucede, si empiezo a investigar en mí mismo, puedo hacer una unidad de esa dualidad. Ya que la conciencia es una, debo poder unificar las dos opciones contrarias en un sólo acto.
Mirando sin división mis deseos veo que lo que me empuja a irme a divertir, o a cualquier otra cosa y lo que me empuja a meditar o practicar alguna técnica para realizarme es lo mismo: mi anhelo de plenitud. Cuando descubra que en el silencio de mi conciencia profunda está siempre esa plenitud que anhelo, cambiar el rumbo de mis pasos y los deseos perderán interés para mí.
Voy comprendiendo a partir de aquí que no tengo que renunciar a ningún deseo para quedarme en silencio, en el silencio de la meditación. Si dejo de satisfacer un deseo para meditar, no he comprendido nada. Y estará creando un conflicto en mi interior que impedirá la aparición del silencio. Un conflicto produce perdida de energía. Y al no tener energía no puedo abrirme a la energía profunda que soy.
Todo lo que deseo, lo deseo porque anhelo la paz o la belleza, la alegría o el amor, que son la expresión natural del ser, que son mi única naturaleza. ¿Porqué no ir directamente hacia esa plenitud del amor o la belleza, o la fuerza o la alegría que intuyo o que ya estoy descubriendo en el silencio interior?