Conciencia Despierta
domingo 29 de enero de 2012
lunes 23 de enero de 2012
Para poder vivir en el presente desde nuestra verdadera naturaleza (Esencia), tenemos que trascender la dualidad de la mente y conectar con este espacio de Unidad (No dualidad), que es lo que somos realmente.
Normalmente sufrimos porque estamos rechazando una parte de la dualidad, aceptamos la parte luminosa, pero no la sombra y esto nos mantiene, en un estado de lucha, ansiedad e insatisfacción.
Para poder vivir desde nuestra Esencia, tenemos que integrar las dos partes de la dualidad, la luz y la sombra y así poder estar en el estado de No dualidad (Unidad).
Este es un curso para profundizar en uno mismo, a través de la Meditación y la Autoindagación, para relajarse y dejar de buscar la verdad de quiénes somos desde la mente y a través del esfuerzo.
Es comprender que lo que siempre hemos estado buscado ya lo tenemos, siempre a sido así, pero no lo vemos porque la atención está en otro lugar.
La atención es nuestro Poder, donde ponemos la atención allá va la energía, y casi siempre tenemos la atención en la mente, y en la mente no vamos a encontrar la verdad de lo que realmente somos.
Cuando ponemos la atención en el momento presente nos damos cuenta de lo que somos realmente; Conciencia pura.
La meta del trabajo sobre uno mismo es liberarse de: “mejorarse a sí mismo”, para que todas nuestras energías nos lleven solo a Ser, a sentirnos cómodos con nosotros mismos desde el Corazón.
Impartido por Albert Abad
martes 3 de enero de 2012
Un canto vraja espontaneo
con grandes sacrificios y fuerza de voluntad;
ya está presente en la relajación abierta y en el soltar.
No te esfuerces,
no hay nada que hacer o deshacer.
Todo lo que aparece momentáneamente en el cuerpo-mente no tiene ninguna importancia,
sea lo que fuere tiene poca realidad.
¿Por qué implicarse con ello y después apegase?
Es mucho mejor dejar simplemente que todo el juego ocurra por sí mismo,
Surgiendo y replegándose como las olas
-sin alterar ni manipular nada-
y observar cómo todo se desvanece y
reaparece mágicamente, una y otra vez, eternamente.
lo único que nos impide verlo.
Es como perseguir un arco iris de vivos colores que no alcanzas jamás,
o como un perro intentando atrapar su propia cola.
Aunque la paz y la felicidad no existen
realmente como una cosa o como un lugar,
están siempre disponibles
y te acompañan a cada instante.
No creas en la realidad
de las experiencias buenas y malas;
pues son tan efímeras como el buen tiempo y el mal tiempo,
como los arco iris en el cielo.
Deseando aferrar lo inaferrable, te agotas en vano.
ahí está el espacio infinito, abierto, seductor y confortable.
Sírvete de esta espaciosidad,
de esta libertad y tranquilidad natural.
No busques más.
No te adentres en la enmarañada selva
siguiendo el rastro del gran elefante despierto,
pues ya está en casa descansando apaciblemente
enfrente de tu propio hogar.
Nada que hacer o deshacer,
nada que forzar,
nada que desear,
nada falta.
Todo sucede por sí mismo.
domingo 27 de noviembre de 2011
viernes 24 de junio de 2011
¿Puedes hablar más sobre lo que consideras ser la verdadera meditación?
La mente quieta revela eso que es siempre silencioso, eso desde lo cual surgen y hacia lo cual retornan la actividad y la inactividad, eso desde lo cual surgen y hacia lo cual retornan la experiencia de ignorancia y la de iluminación.
Eso es tu propio ser.
A menudo lo que es llamado meditación es una práctica de concentración. Como la terapia, el trabajo con la respiración o otras formas de yoga, la concentración puede ser de ayuda. Tiene su lugar. Ahora descubre lo que está más allá de la concentración. Descubre lo que no es ningún objeto de concentración, pero es conciencia silenciosa en sí misma.
No estoy en contra de la meditación y la práctica. Estoy en contra de separar la práctica meditativa de la vida. Cuando la separación entre la práctica y la vida es reconocida como ilusoria, entonces toda tu vida es meditación. La vida es conciencia silenciosa y todos los eventos de la vida aparecen y desaparecen en ese silencio. Tú eres ese silencio.
Las prácticas de meditación pueden ser de gran ayuda para calmar la mente y así se puede experimentar una paz relativamente mayor. Sin embargo, con el tiempo, la práctica de meditación usualmente se transforma en un obstáculo, porque existe la imagen de “la meditación" y “mi vida”, así como la del “meditador” haciendo "una meditación”. Estas imágenes son trampas mentales.
Cualquier cosa puede ser útil o convertirse en un obstáculo. Lo que fue útil se puede transformar en un obstáculo. Lo que podría haber sido un obstáculo se puede transformar en algo útil. No es mi función hacer esta determinación para nadie. Descubre por ti mismo.
La oportunidad en este momento es la de descubrir por ti mismo si lo que yo digo es verdad, en lugar de tomarlo como sólo otra teoría más, con la que estás de acuerdo o desacuerdo. La oportunidad es permitirle a tu mente que esté quieta por un instante y entonces hablar desde la experiencia de quietud.
Al acallar tu mente, hay un reconocimiento de infinitud. Existe, por un instante, el reconocimiento de lo que siempre fue.
La infinidad no empieza a existir ni se torna repentinamente infinita. Ella es. Siempre es, no importa que haya una mente activa o inactiva. El propósito de desactivar la mente es el de darse cuenta de eso.
Para descubrir inmediatamente la verdad, suelta toda técnica para obtener la verdad. Si quieres la paz de espíritu o la realización completa y total de la verdad de tu ser, suelta todo concepto de que tú no eres la verdad. Suelta todo concepto de que tienes que hacer algo para obtener la verdad, para realizarla. Suelta todo concepto de quién eres, punto, y observa.
¿El problema es querer liberarse de la energía atascada?
El problema no es la energía atascada. El problema se crea cuando niegas algo o te revuelcas en ese algo.
Sólo por un instante, este instante, date cuenta de quien eres.
Ahora, ¿qué bloqueo de energía toca eso?
Un bloqueo energético es como una protuberancia en la Tierra. Es parte del terreno físico. En tu disposición para ser quien eres, mismo que sea por un segundo, verás si hay liberación física o no. Las protuberancias pueden ser alisadas o no. No tiene importancia.
En el pasado, yo seguí diferentes disciplinas, tradicionales y de la nueva era. Aunque la intoxicación, los estados de éxtasis, ciertamente han sido agradables, yo quería algo que ninguna fórmula pudo nunca revelar. Pasé mucho tiempo alrededor de maestros y yendo a seminarios, pero permanecía insatisfecha. Desde esa insatisfacción recé para ser liberada. Recé para encontrar la verdad. Quería la verdad más que la comodidad o experiencias placenteras. Quería la verdad más allá de lo que mi mente pudiese darme.
Yo lo escuché. De alguna manera, tuve el suficiente sentido común para escucharlo y no entrar en una discusión interna sobre los “porqués”, los “peros” y los “si, entonces”.
Yo simplemente escuché lo que él dijo y lo que fue revelado es la verdad sin límites del ser. No yo, pero el ser, la totalidad del ser. El yo se pierde en eso. Es insignificante, un minúsculo bloqueo energético, una protuberancia en la Tierra.
viernes 6 de mayo de 2011
Después de meses y meses de cuestionamiento intensivo, de meditación y de muchas otras prácticas de la llamada “autorrealización” (como las enseñadas por Ramana Maharshi, J. Krishnamurti y Nisargadatta Maharaj, por nombrar sólo unas pocas) creí haber visto, de una vez por todas, a través del “yo”. Hubo experiencias espirituales extraordinarias, una sensación de paz muy profunda, largos períodos sin pensamiento, lágrimas y cosas de lo más ordinario (como sillas, mesas, árboles, gatos…)Al cabo de un tiempo, vi a través de esa idea de iluminación personal exclusiva y llegué a creer que alguien se había iluminado, pero que las demás personas todavía no lo habían “advertido”. Y entonces me convencí de que tenía la obligación de informar a los demás de ese secreto para acabar, de ese modo, con su sufrimiento.
Y ésa era también otra creencia.
¿Cómo podía, si estaba iluminado, saberlo? ¿Cómo pueden, quienes afirman haber alcanzado la “liberación” o “ver a través de todas las creencias”, saberlo?
¿En qué se basan para fundamentar tales afirmaciones? ¿No son la “iluminación” y la “liberación” meras palabras, creencias y conceptos?
No había modo alguno de escapar de eso. Estaba atrapado en el círculo cerrado de las creencias. Poco importaba lo que creyera que alguien o nadie había “visto”, “observado” o “comprendido” (porque lo cierto es que había conectado con el lenguaje de la no dualidad, porque eso seguía siendo pensamiento, separación, lenguaje y búsqueda. Estaba atrapado en un círculo vicioso y violento de que no había modo de escapar.
Y también hubo una gran frustración, un agotamiento y una desesperación profunda y oscura sobre la naturaleza ridícula y absurda de la búsqueda espiritual.
Y, en medio de toda esa desesperación, algo se reveló.
Durante esos días, la búsqueda murió, no sé cómo ni por qué, pero así fue.
¡Pero eso no fue, en modo alguno, algo que lo lograse!
¿Qué es entonces lo que queda?
La respiración.
Los latidos del corazón.
Las sensaciones corporales.
La ensalada de atún.
El crujido de las hojas de lechuga.
El difuso olor del atún.
El tenedor subiendo… arriba, más arriba, todavía más arriba… ¡Crunch!
Sin nadie que lo poseyera y sin nadie que lo entendiera. Sólo esto.
Flotando en la nada y bañado en la vacuidad, pero total y absolutamente pleno. ¡y más allá de todas esas palabras y más allá de cualquier pensamiento que alguien pudiese tener, está ese tenedor que innegablemente vuelve a subir… y que ya llega a la boca! ¡Y el masticar de los dientes! ¡Crunch!
Y este ¡crunch! Pone punto y final a toda espiritualidad.
Antes de la iluminación, ¡crunch!, ¡ensalada de atún!
Después de la iluminación, ¡crunch!, ¡ensalada de atún!
Pero, obviamente, no hay antes ni después, como tampoco hay iluminación.
Ésas no son más que meras historias.
Más allá del Despertar Jeff Foster
domingo 1 de mayo de 2011
La crisis, tanto si es personal como planetaria, "es una limpieza de todo lo que es viejo del ciclo anterior", y una posibilidad de abrirse a lo nuevo y diferente del nuevo ciclo
Descargar la grabación de la Conferencia:
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Más información: www.despertarlaconciencia.net
jueves 21 de abril de 2011
Para poder vivir en el presente desde nuestra verdadera naturaleza (Esencia), tenemos que trascender la dualidad de la mente y conectar con este espacio de Unidad, que es lo que somos realmente.Normalmente sufrimos porque estamos rechazando una parte de la dualidad, aceptamos la parte luminosa, pero no la sombra y esto nos mantiene, en un estado de lucha, ansiedad e insatisfacción.
Para poder vivir desde nuestra Esencia, tenemos que integrar las dos partes de la dualidad, la luz y la sombra y así poder estar en el estado de No dualidad.
Nuestro ADN vibra en la frecuencia de nuestra familia genética… pero la energía base es la de nuestra Esencia. Nuestra impronta individual, lo que nos hace únicos.
La meta del trabajo sobre uno mismo es liberarse de: “mejorarse a sí mismo”, para que todas nuestras energías nos lleven solo a Ser, a sentirnos cómodos con nosotros mismos desde el Corazón.
Dejemos de querer evolucionar y empecemos a ser en nuestra Esencia.
En este curso descubrirás como, a través de un proceso simple como es la Meditación Autentica, aceptar todo lo que se presenta a tú vida y así poder vivir en paz y armonía el momento presente desde tu Esencia.
La Meditación Autentica es algo que vive realmente en nosotros; es dejar de manipular y permitir que todo sea tal y como es.
Más información: www.despertarlaconciencia.net
lunes 4 de abril de 2011
ALBERT ABAD, Despertar de la Consciencia from La Caja de Pandora on Vimeo.
Descargar la grabación de la Conferencia: www.megaupload.com/?d=9SO5MBA8
Más información del Curso: www.despertarlaconciencia.net
martes 22 de febrero de 2011
sábado 15 de enero de 2011
Mooji: Advaita trata de Ti; de quién o qué eres. La gran ventaja del Advaita radica en que no necesitas ninguna base religiosa. No necesitas creer en nada en absoluto. Gente que sigue todo tipo de tradiciones vienen al Advaita y son bien recibidos. Sólo un anhelo en el corazón por conocerte a ti mismo, o de estar libre de sufrimiento, debe estar ahí para que se realice la Verdad de lo que esta antigua y práctica filosofía señala.
El Advaita es directo, señala hacia la Verdad inmediatamente, desde el primer instante. Primero, señala que tú eres completo tal como eres; luego comienza a guiarte fuera del sufrimiento.
No hay camino. Esta es la Verdad absoluta. A medida que este entendimiento se hace más profundo, se produce un gran alivio. Aquí no se te dice cómo debes prepararte para este viaje: que debes meditar diariamente, estar comprometido o ser fuerte. Lo que hacen este tipo de consejos es ponerte en frente una serie de tareas antes incluso de que hayas comenzado tu indagación. La ausencia de toda práctica espiritual en Advaita es la principal diferencia cuando lo comparamos con muchas otras vías que empiezan con la asunción de que tú eres tu mente, que estás limitado y que tienes que hacer algo para liberarte. Advaita te enseña desde el principio que quien eres realmente, siempre ha sido libre. Se te señala directamente hacia la siempre perfecta y no cambiante realidad del Ser, tu Ser. Primero, descubre la Verdad, luego haz lo que plazca a tu corazón.
Interlocutor: Entonces, en esa Libertad, ¿cómo se ven y se manejan las emociones?
Mooji: Las emociones son sólo la expresión de un Ser universal. Todo, no sólo las emociones sino toda acción, cada pensamiento, cada movimiento; todo se incluye en esta maravillosa expresión de la Eseidad. Advaita no interpreta ni se enfoca sobre ningún movimiento en particular. La poca o la mucha atención se pone en este “juego de olas”. A las emociones se les da espacio para que se expresen, para agotar su expresión y encontrar de nuevo la paz en el Ser.
La presencia y el juego de las emociones no son una medida de la pura Consciencia que eres. Quien ha despertado a la Verdad, ya no se identifica con ningún objeto, pensamiento, persona o emoción. No sufren decepciones porque están libres de expectativas. Son uno con el flujo natural de la manifestación, con la danza natural de la energía cósmica que aparece en estos cuerpos. Aunque el condicionamiento pueda manifestarse todavía, no hay una asociación interna con eso. Así, permanecen naturalmente libres. Sin identificarse con la memoria personal, todo este ruido del condicionamiento se disuelve. El mismo concepto de condicionamiento, reconocido como mero pensamiento, se desvanece en el tiempo gradualmente.
Interlocutor: Mi experiencia es la del yoga y la meditación. Estar en satsang y leer sobre Advaita, de alguna forma me confunde.
Mooji: Eso es natural. La mente está confusa porque la mente siempre está intentando conseguir algo, entender, tener la sensación “yo sé esto”, “yo entiendo esto”, “yo sé a dónde voy”. La mente está muy enfocada en una proyección lineal y progresiva. Por eso, inicialmente, cuando choca con algo tan simple como la no dualidad, donde no hay ningún sitio al que “ir”, nada que atrapar, la mente condicionada se vuelve muy confusa, realmente muy confusa.
Interlocutor: Entonces, es realmente muy sencillo.
Mooji: Es incluso más sencillo que sencillo. Sencillo implica que hay algo que necesitas hacer que no es difícil, pero Esto existe incluso antes de que se piense que es sencillo. Se experimenta como difícil porque no puedes deshacerte en tu mente de la noción de que eres limitado.
La mente recoge incontables conceptos, y al aferrarnos a los que no son verdaderos, sofocamos nuestra espontaneidad, el reconocimiento de nuestro Ser inherente. Así es que, la mente que dice “¡no entiendo!” ¿cómo puede entender la total simplicidad cuando su naturaleza es volver complejo lo que es natural?
Interlocutor: ¿Qué es la auto indagación?
Mooji: La auto indagación es el espejo en el que lo Eterno se reconoce a Sí mismo. Al mirar con la ayuda de este espejo, llegas a saber instantáneamente quién eres realmente; no quién es tu cuerpo, no quien piensas tú que eres o quien otros dicen que eres; no, a través de este mirar, una percepción directa no-dual de tu Ser, se revela.
Tu Ser no es un objeto, ¿cómo puede la mente encontrar o alcanzar lo que no es un objeto? No me refiero sólo a objetos físicos. Un pensamiento es un objeto de percepción tanto como lo pueda ser cualquier cosa material, y también lo son los sentimientos, imágenes, recuerdos y sensaciones. Brevemente, todos los fenómenos son objetos. La mente está acostumbrada a interpretar y medir los fenómenos. Entonces, ¿cómo puede descubrir la mente eso que es consciente de los fenómenos, que es tu propio Ser, la única Realidad?
Eres consciente de todo lo que aparece frente a ti en la pantalla de la Consciencia. ¿Dónde está el mundo sin ti? ¿Dónde y qué son los pensamientos sin ti, el que los percibe? ¿Dónde están las experiencias sin ti, el único que las percibe? Tú eres la raíz y la fuente de toda experiencia. No puede haber ninguna experiencia sin ti.
Interlocutor: Me han dicho que Advaita Vedanta es la enseñanza espiritual más elevada.
Mooji: Real y verdaderamente, Advaita no es una enseñanza. Yo no lo llamaría una enseñanza. Una enseñanza requiere de alguien que va a estudiar y a aprender. Advaita va directo y dice: “¿Quién es ese que va a aprender? ¿Puedes aprender a ser tú?”
Interlocutor: Más y más gente, creo, está buscando libertad.
Mooji: Para ser honesto, una vez creí lo mismo, pero entonces vi que la mayoría de la gente está buscando satisfacer sus proyecciones. Que realmente viven en sus mentes y la mente sólo pretende querer libertad. De hecho, la mente no quiere Libertad en absoluto. Es lo último que quiere porque la Libertad mata a la mente condicionada. Pero sí, hay una atracción creciente hacia el descubrimiento espiritual. Esto es bueno, aunque inicialmente uno empieza de una forma indirecta. Tú estás navegando. Podrías cambiar de una balsa a un aerodeslizador y luego pasarte a un barco, pero aún sigue siendo algo bueno, aunque no estás en el agua, al menos estás sobre el agua. Pero no me preocupo demasiado por todos estos movimientos que se dan en la Consciencia universal, porque hay muchos malentendidos sobre lo que realmente significa y Es la Verdad. Por la Verdad tienes que dejar todo a un lado y desnudarte de todas tus proyecciones, condicionamientos y conceptos, y entonces, cuando estás totalmente desnudo, no coges otros nuevos, permaneces desnudo.
Interlocutor: ¿El Advaita puede ayudar a hacer un mundo mejor?
Mooji: Cuando estás libre de la influencia hipnótica de tus propios conceptos, tu condicionamiento mental y proyecciones vanas, eres verdaderamente accesible para tu propio Ser. No habrá ninguna energía interna restrictiva o ninguna necesidad de manipular a otros para satisfacer tus proyecciones. De alguna forma, tu entorno mejora automáticamente con tu presencia. De la misma forma que los árboles nos proveen de oxígeno para respirar, lo que nadie les agradece, los seres humanos que han despertado a la Verdad irradian una gran paz, comunión y amor sin hacer ningún esfuerzo consciente para ello. La paz es su verdadera naturaleza. Hay un dicho, “Si tengo un trozo de pan y te doy la mitad, me he quedado sin la mitad, pero si te doy todo mi conocimiento y amor, todavía tengo todo el conocimiento y el amor que he dado.” Y esto es lo que es compartir la Verdad. No estás compartiendo objetos, es compartir un Sujeto, y el Sujeto no puede ser dividido. Tú eres Eso.
Así es que, para responder a tu pregunta, ¿puede el Advaita, que significa la verdadera comprensión y experiencia de la Verdad, ayudar al mundo? ¡Por supuesto que puede! Incluso con tu misma búsqueda de la Verdad, no estás ayudándote sólo a ti mismo sino que se está ayudando a otros seres automáticamente también. Cuando tu mente se vuelve hacia la Justicia, la Paz, simultáneamente habrá una búsqueda para eliminar el odio, el miedo y el deseo, que son todos formas de ignorancia. Tu búsqueda es sagrada porque vuelves tu rostro hacia la Verdad y la gente es atraída a esta Verdad, que es otro nombre para quienes somos.
sábado 25 de diciembre de 2010
Jamás hemos sabido descansar aquí, relajarnos completamente en lo que está ocurriendo. Estamos sometidos a impulsos que nos empujan hacia un momento futuro en el que suponemos que las cosas irán mejor. Y, como nuestra atención está tan atrapada en el futuro -como en su reflejo, el pasado-, lo que ahora ocurre acaba reducido a un medio para alcanzar un fin, un simple momento en una larga secuencia compuesta por muchos otros momentos. Y, como nunca estamos contentos con esto, siempre esperamos un futuro mejor.
Eso es, precisamente, lo que llamo búsqueda. Y, en este sentido, todos somos buscadores, porque todos estamos buscando algo. La búsqueda se expresa de muchas formas diferentes. En el llamado mundo material, buscamos dinero, felicidad, estatus, relaciones mejores y más satisfactorias, una sensación de identidad más fuerte. Cosas que nos hagan sentirnos más seguros. En el mundo material es importante saber quiénes somos, hacer que nuestra vida funcione, alcanzar nuestros objetivos y satisfacer nuestras ambiciones. En el mundo material, es muy importante triunfar. La búsqueda se inicia para ser alguien en el mundo, hacer algo con nuestra vida antes de morir.
Por eso el mundo material suele ser tan insatisfactorio y nos orientamos también hacia las enseñanzas espirituales. Entonces, el objetivo cambia. Ahora queremos despertar e iluminarnos. Ya no queremos un coche nuevo sino acceder a un estado alterado de conciencia. No queremos una nueva relación sino la beatitud permanente. En lugar del éxito mundano, queremos la iluminación; perder algo llamado ego y trascender algo llamado mente.
Pero la búsqueda espiritual, como la material, sigue siendo una búsqueda. Se trata del mismo movimiento mental: orientarse hacia un futuro inexistente. Y lo que se halla en la raíz de toda búsqueda es el “yo”. Quiero tener un millón de euros en el banco y también quiero tener, para mí, la iluminación espiritual. ¡Yo, yo y más yo! En el núcleo de toda búsqueda se asienta la sensación de ser una entidad separada de la vida, separada de esto, de los demás, del mundo y de la Fuente. En el núcleo de toda búsqueda se halla la sensación de no estar completos, de estar fragmentados, perdidos, alienados y, en suma, alejados de nuestro verdadero hogar.
El yo separado siempre repite el mismo mantra: “no es suficiente”. Y esta sensación de carencia está tan profundamente arraigada que impregna toda experiencia, es como la sensación de no estar en casa. Algún momento estuvimos en casa, pero ya no. Y, en tanto que individuos separados, vivimos angustiados por el recuerdo difuso de una intimidad tan próxima que ni siquiera podemos nombrarla. Es como cuando, de niños, nuestra madre nos dejaba solos en la habitación. Nos veíamos desbordados por una añoranza y una nostalgia que, pese a ser inexplicables, se dirigían al núcleo mismo de nuestro ser. Esta nostalgia parece brotar directamente de la sensación de ser una persona separada. Pero no es nuestra madre lo que añoramos. Lo que queremos es regresar a casa… regresar, en suma, a lo que éramos antes de que todo esto comenzase.
Donde hay separación también hay nostalgia, la nostalgia de acabar con la separación, de curar la división, de poner fin a la sensación de contracción y de expandirnos de nuevo en la inmensidad. Jamás hemos estado separados de la totalidad. Lo único que existe es el sueño de esa separación. Pero siempre, a pesar de ello, hemos estado buscando el camino de regreso a nuestro hogar. Obviamente, jamás lo reconocimos así, porque esta añoranza se manifestó como el deseo de un coche nuevo, de tener más dinero, de tener a ese hombre o a aquella mujer. Pero, por mundana que fuese su manifestación, siempre hemos añorado secretamente perder el mundo y zambullirnos en la Vida. Y entonces abriremos los ojos y nos encontraremos, como un recién nacido, con todo esto.
Cuando el individuo desaparece, ves esto por vez primera. Miras y te descubres sentado en una silla. y por más que tengas la sensación de que la silla no debería estar ahí, lo cierto es que sí lo está, y te sientes sumamente agradecido. Miras y descubres una silla que se ofrece y te sostiene incondicionalmente y sin pedirte nada a cambio. La silla no se pregunta quién eres, le da lo mismo quien creas ser. No le interesa lo que hayas hecho o dejado de hacer; lo que hayas logrado o dejado de lograr, lo que creas o dejes de creer. le da lo mismo si eres un triunfador o un fracasado, si has alcanzado o no tus objetivos; si crees estar iluminado o no. Le da igual tu aspecto; si estás sano o enfermo, si eres budista, judío o cristiano, si eres joven o viejo, y si entiendes o dejas de entender. Lo único que la silla hace es ofrecerse de manera incondicional. El mensaje es muy sencillo y lo transmite algo tan normal y corriente como una silla. Y no solo una silla, sino todas las cosas. Todas las cosas se ofrecen de manera incondicional.
El secreto es este: la vida, en realidad, no es tal. Es una ofrenda. Y esto es lo que ahora mismo nos está ofreciendo. Nos ofrece el momento presente, todo lo que está ocurriendo aquí, esta presencia y esta vitalidad. Nos ofrece todo un mundo aparente, lleno de imágenes, sonidos y olores en cuyo interior no hay absolutamente nadie. Pero, a decir verdad, tampoco hay aquí ningún mundo. Lo único que hay es esto.
Y siempre, con la misma mirada inocente de un niño, ves esto por primera vez. Las palabras ni siquiera pueden llegar a rozarlo. ¡Esto, para la mente, es una auténtica locura! la mente dice: “¿pero cómo no va a haber ahí una silla? ¡Si fui yo mismo quien la puso! ¡Fui yo quien puso en marcha todo esto!”. Pero la mente ni siquiera puede empezar a entender la maravilla de lo que es. No hay que preocuparse por ello, no es necesario. Porque no haya nadie que la reconozca ni la valore, la sorpresa es, por ello, menos sorprendente.
Pero sigamos un poco más. Mira tu respiración: inspiras y exhalas, dentro y fuera, sin ningún esfuerzo y sin pedirte nada, absolutamente nada. La respiración también se halla presente en tu sueño más profundo, cuando no hay nadie ahí para saberlo. No estás ahí, pero la ofrenda sigue presentándose. Y tu corazón sigue latiendo, bombeando sangre a todo el cuerpo, sin pedirte nada a cambio. Es una ofrenda gratuita. Un buen día desaparecerá. El corazón dejará de latir, pero ahora está latiendo; la respiración cesará, pero ahora respiramos. No tenemos nada asegurado, ni otro día, ni otra hora, ni otro instante. Todo eso es algo que recibimos de manera completamente gratuita.
Todo es gratuito. Las sensaciones, los sonidos y hasta los pensamientos que, originándose en ningún lugar, se disuelven en ningún lugar.
Esa es la unidad. ¿Quién hubiese pensado que eso que llamamos liberación era tan sencillo? ¿Que se trataba, simplemente, de ver la vida tal cual es? a la mente le disgusta este mensaje porque pone fin a su historia de control, a su futuro y a su búsqueda. Esto le resulta demasiado ordinario... Pero, mira por dónde, es la búsqueda de lo extraordinario lo que convierte esto en ordinario. Buscar algo fuera de aquí ha convertido esto en algo aburrido. ¡Nos aburrimos tanto de esto que queremos eso! ¡Nos aburrimos tanto de esto que queremos despertar de esto!
La búsqueda espiritual siempre ha estado arraigada en el rechazo del momento presente. La búsqueda de la vida siempre ha sido un movimiento de alejamiento de lo que es.
Si observamos a un niño pequeño, veremos su capacidad de sorpresa ante la vida tal cual es. Pero los adultos nos hemos alejado de esta inocencia infantil; nos convertimos en personas serias y perdidas en la búsqueda, esforzándonos en tratar de ser alguien, en triunfar, en que todo sea perfecto. Por eso siempre estamos tan agotados. Pero tras esa búsqueda, no obstante, todos somos niños y seguimos viendo el mundo por vez primera. Lo que ocurre es que estamos perdidos en el juego de devenir. Eso es todo.
viernes 17 de diciembre de 2010
El propósito de la meditación es el de aquietar la mente. En la mente quieta, las respuestas condicionad as son expuestas y obliteradas. La meditación permite a la mente liberar su fijación en los objetos y descansar en su fuente.
A menudo lo que es llamado meditación es una práctica de concentración. Como la terapia, el trabajo con la res piración o otras formas de yoga, la concentración puede ser de ayuda. Tiene su lugar. Ahora descubre lo que está más allá de la concentración. Descubre lo que no es ningún objeto de concentración, pero es conciencia silenciosa en sí misma.
¿Sientes que las prácticas formales de meditación sirven para descubrir esto?
La oportunidad en este momento es la de descubrir por ti mismo si lo que yo digo es verdad, en lugar de tomarlo como sólo otra teoría más, con la que estás de acuerdo o desacuerdo. La oportunidad es permitirle a tu mente que esté quieta por un instante y entonces hablar desde la experiencia de quietud.
Al acallar tu mente, hay un reconocimiento de infinitud. Existe, por un instante, el reconocimiento de lo que siempre fue.
La infinidad no empieza a existir ni se torna repentinamente infinita. Ella es. Siempre es, no importa que haya una mente activa o inactiva. El propósito de desactivar la mente es el de darse cuenta de eso.
viernes 26 de noviembre de 2010

“Dejen de pensar y de hablar, comiencen a sentir y a actuar”
Una vez que la mente forma una opinión no es fácil deshacerse de ella.
viernes 22 de octubre de 2010
jueves 30 de septiembre de 2010
Curso de Autoconocimiento
Los seres humanos estamos cansados de sufrir, y necesitamos encontrar la Verdad, pero normalmente solemos buscarla en la mente a través del pensar, y aquí no la encontraremos, la verdad sólo la podemos encontrar a través del silencio de la mente y poniendo la conciencia en el cuerpo.Es en el cuerpo donde encontrarás la verdad de lo que eres, donde puedes encontrar el potencial que ya traes para "Ser tú mismo" y vivir en plenitud, sintiendo así que estás haciendo tu contribución al Universo.
Para hacer esta exploración del cuerpo utilizamos la Meditación Autentica, que nos ayuda a desarrollar la consciencia que nos permite vivir más presentes en el Aquí y Ahora, y la guía y comprensión que nos da este "nuevo sistema de autoconocimiento" que es el Sistema de Diseño Humano, ya que por primera vez tenemos un mapa, que nos permite ver cuál es nuestra programación genética, el programa de nuestro "Ser", que está inscrito en el ADN desde el momento en que hicimos nacer.
Este curso es un viaje de la mente a la Conciencia (Del ego ...al Ser)
Más información en : http://www.despertarlaconciencia.net/article/ser-tu-mismo-2
sábado 28 de agosto de 2010
Resolviendo la dualidad o aprendiendo a Ser tú mismo
La “realidad” en la que vivimos es fruto de nuestras percepciones. Tú no puedes cambiar "la realidad", pero si la entiendes y la percibes de un modo distinto, “tu realidad” cambia.
Todos nacemos únicos, en un momento concreto y en algún lugar y traemos un propósito genético, que mentalmente desconocemos. La vida es ese proceso, que transcurre desde que naces hasta que mueres, si conservas la salud y no alteras su proceso. Es ese viaje que emprendes desde tu punto de partida hasta tu punto de destino. Durante el viaje hay veces que sientes que estás perdido y otras que estás en la dirección correcta, a veces que avanzas y otras que estás atascado. Vemos, durante todo el viaje, señales a las que hacemos caso o no. Cuando sientes que estás en la dirección correcta percibes tu vida llena de propósito y de fuerza: “la realidad” tiene sentido. Cuando te atascas todo son resistencias, la vida no parece llevarte a ninguna parte y nada tiene sentido; y no es fácil llegar a un destino si no sientes a donde “tienes” que ir.
En el momento evolutivo en el que nos encontramos, los seres humanos nos identificamos con nuestra mente, con lo que parece ser nuestro yo. La mente es la que crea esa imagen esa personalidad del yo y a través de él interpretamos “la realidad”, en la que, a su vez, nos reconocemos y con la que nos identificamos. Es evidente que somos algo más que mente, de hecho, cuando nos concibieron hubo que crear primero el cuerpo, durante una serie de meses, durante los cuales, las células fueron multiplicándose.
Se creo el vehículo que después fuese capaz de alojar la mente. Dentro del útero, nuestro cuerpo se formó antes que nuestra mente y nadie desde fuera le dijo cómo tenía que desarrollarse. Las instrucciones vienen impresas en nuestro código genético dentro del núcleo de cada célula y siguen estando ahí. Nuestro cuerpo es el vehículo que nos permite realizar el viaje. El vehículo trae unas características propias, individuales, únicas en su conjunto, nadie está repetido. Pero, además, ya trae su propio programa interior, que le permite que se realicen correctamente todas las funciones que necesita este cuerpo, para conservar la vida, de la que ha sido dotada.
En la primera etapa de nuestra infancia la mente no interviene en nuestro desarrollo, ni intenta dirigir nuestra vida, sino que actúa como un “admirador inocente”, un observar entusiasta de todo lo que acontece dentro y fuera de él. Pasajero asombrado de todo lo que ve, y es por eso que los bebés son tan bellos y tan inocentes; manifiestan limpiamente la esencia de su ser. Son los reyes de su mundo, a pesar de su indefensión. Aunque sin los cuidados adecuados, seríamos incapaces de sobrevivir ni siquiera unos días. Para poder hacerlo y mantenernos vivos necesitamos adaptarnos a nuestro entorno. Para ello y a medida que vamos creciendo, nuestra mente se va desarrollando, adaptándose al ser humano en formación. Es ahí donde el Yo Corporal, como dice, Ken Wilber, va dejando paso al Yo Mental, desde el cual vamos asimilando y aprendiendo modos de sobrevivir, en relación a las fuerzas que nos rodean. Acomodamos modelos de comportamiento, que nos permiten sobrevivir en un tiempo y en un espacio concreto; al menos, en el que nos toco vivir en la infancia. Esa es la grandeza de la mente, la capacidad de adaptación al entorno, de sobrevivir con lo de fuera.. Todo se puede aprender, en esos primeros años, y todo, a su vez, produce una fuerte impronta condicionada por el ambiente que nos rodea; que se va generalizando. Vamos respondiendo a el entorno, de la forma que podemos.
Al mismo tiempo que la mente se desarrolla, se llena de condicionamientos, empieza a adquirir poder sobre algunas funciones del cuerpo e intenta dirigir toda nuestra vida, menospreciando, en la mayoría de los casos, las necesidades y características de nuestro cuerpo-vehículo, ya que esta imposición, parte de modelos e identificaciones con otras personas, otros vehículos diferentes que nos rodeaban y de los cuales dependíamos para sobrevivir, en el tiempo. La vida y nuestra relación con ella, se va así convirtiendo en una vida interpretada desde unas características energéticas singulares y desde unos condicionamientos impuestos por el contexto, básicamente familiar. Nuestra mente aprende el modo de comportarse y dirigirse por imitación de aquellos a los que admira, la madre, el padre, el abuelo, el amigo, el maestro. Se configura, así, un guión de vida dentro de nosotros, desde nuestra mente, que en muchas personas va haciéndose cada vez más incompatible con su vehículo y las características de éste. La mente, pues, empieza a interferir en la dirección del vehículo y nuestra vida comienza a perder no solo su inocencia y su frescura, sino la Salud y el Bienestar.
La única solución es :“Dejar de imitar y Ser tú mismo”, pero no es tan fácil, en muchos casos, la mente y sus proyecciones nos ha alejado tanto de nosotros mismo, que ya no podemos reconocernos, ni siquiera sabemos que no somos lo que somos….., que ya no sabes nada de ti mismo, solo sabes lo que la mente ha ido construyendo, reinventando para ti…., años re-creándote, re-inventándote…., en base a los condicionamientos que te han rodeado, a las proyecciones…; eso sí, y no es irónico, con la mejor intención. No hay culpables, en verdad no los hay, solo hay víctimas, y somos muchas, empezando por nuestros propios padres. ¿Cómo recuperar mi Yo, mi Yo Corporal, mi memoria original, mi programa original y único….como volver a alinearme conmigo mismo, como reconocer mi verdadera naturaleza?. Sabes más de los demás que de ti mismo, ves más la naturaleza profunda de los otros que la tuya … Dónde está mi eslabón perdido, donde deje mi “destino”, mi fluir natural por la vida, desde mi mismo y no desde mi guión adquirido y adoptado…Aquí comienza un proceso de Auto-descubrimiento. Y si piensas que vale la pena arriesgarse, fallar a los demás y a tu mente, estar un tiempo confuso y desorientado, podrás quitarte el guión, el disfraz, que ni siquiera sabías que llevabas porque te lo pusiste tan joven, cuando todavía no eras consciente de lo que pasaba, de lo que hacías. Fue un Amor ciego a lo que te rodeaba, sobreviviste sin saber como lo hacías; tu cerebro aún no estaba maduro y tu caminabas a ciegas, intentando imitar los comportamientos de los que te rodeaban, y así fuiste modelando una forma de vivir que fue condicionando una forma de ser, un mapa, muchas veces, alejado de la realidad del territorio, como nos ha mostrado tan maravillosamente la PNL (programación-neuro-linguística)…Y muchas personas, entonces, se dedican a buscar, a probar lo que sea, ir a donde haga falta con tal de descubrir la “verdad” que está dentro de ti.
Hay muchos caminos, que te permiten tomar contacto con tu cuerpo y en la mayoría de ellos se identifica a la mente como la culpable de los males del cuerpo y de tu perjudicial estilo de vida. La verdad más simple que se nos va revelando es “no te comas el coco, relájate y disfruta de lo que la vida te ofrece”. La vida esta ahí, esperándonos y no hace falta salir a su encuentro, sólo hace falta que salgas tú de tu mente, si permaneces ahí mucho rato, la vida va pasando y no la estas viviendo desde tu vehículo. Te la estás perdiendo, es como un pasajero que le ha tocado un gran viaje a Hawaii y se pasa todo el camino jugando con la Game boy… y cuando termina el viaje, se sorprende de que no ha vivido nada, de que no ha mirado por la ventanilla, de que no se ha relacionado ni contactado con nada de fuera de su mente.
El Sistema del Diseño Humano (SDH) es una herramienta de autoconocimiento que describe las mecánicas que han creado la naturaleza de cada uno, desde las cuales hemos sido programados para su materialización, son las mecánicas de la forma materializada, nuestro cuerpo y sus improntas naturales .Este modelo es capaz de mostrarnos, de un modo simple y gráfico, la naturaleza única de cada ser humano. El SDH ha sido capaz de interconectar las influencias planetarias con los centros energéticos del cuerpo, los Chacras y con los cambios o posibles mutaciones genéticas, que ya el I Ching, hace más de tres mil años, analizó y describió, en forma de hexagramas y no de codones genéticos , como más tarde, en los años cincuenta se hizo.
Es capaz, además, de mostrar la estrategia adecuada a cada vehículo. Este “manual de instrucciones” del aparato, para operar correctamente, es lo suficientemente complejo e “interesante” como para mantener a la mente ocupada el tiempo necesario para que tu verdadero ser experimente por sí mismo, las mecánicas de comportamiento acordes con tu naturaleza y pueda a su vez, permitir que el chofer del vehículo asuma nuevamente el mando a la hora de decidir lo que te conviene y lo que no, desde su diseño interior. Ello no excluye nuestra capacidad de elegir, muy por el contrario, cuando la mente comprueba el beneficio que ello conlleva, no solo para el bienestar del cuerpo, sino también para ella misma, se percata de que el vehículo va por buen camino. Es entonces, cuando puede volver a ocupar el puesto que le corresponde y del que nunca debió salir, el asiento de atrás del vehículo y hacer la importante misión para lo que lo Mente ha sido creada: tomar conciencia de lo que es la vida y su poder Creador y disfrutar del maravilloso viaje que es tu vida, experimentándola desde la forma concreta que te ha sido dada.
Articulo extraido de : www.claraventura.com/articulo-2.html
jueves 12 de agosto de 2010
Conversaciones con Gangaji
Eso que anhelas, eso que añoras, es eso que está siempre presente. Eso es quien tú realmente eres.lunes 19 de julio de 2010
Qué increíble es cada momento. Qué innegable: esto es esto, esto está aquí, y esto es ahora. Qué privilegio sentarme aquí y contemplar, con estos ojos que no son realmente “míos”, el despliegue del mundo entero.
Y no es necesario, para ello, realizar ningún esfuerzo ni poseer ningún conocimiento. Esto no es algo que pueda ser alcanzado.
Esta es la presencia completamente obvia, a obviedad completamente presente.
Y Jesús replicó:
jueves 8 de julio de 2010
martes 6 de julio de 2010
En esta obra, el discípulo de Nisargadatta Maharaj y devoto de Ramana Maharshi Ramesh S. Balsekar (1917-2009) muestra cómo vive en sociedad un sabio, cómo participa en la vida tan activamente como cualquier otra persona, cómo disfruta de los placeres y sufre con los reveses que se le presentan, y todo ello sin orgullo, culpabilidad, odio, envidia o celos.Con un estilo sencillo y cautivador, Balsekar subraya que la búsqueda espiritual es sobre la vida y para la vida tal y como la conocemos, que no se da en ningún otro lugar, o tiempo, o cuerpo. La búsqueda sucede y es útil «aquí y ahora».
El deslumbrante y provocador diálogo que Ramesh mantuvo a lo largo de varias jornadas con un monje budista practicante desvela que la esencia de sus enseñanzas radica en un mensaje compartido: en palabras de Buda: «Los acontecimientos suceden, las acciones se llevan a cabo, pero no hay ningún hacedor individual»; en palabras de Ramesh: «Nadie hace nada».
Todo está siendo hecho por la Totalidad.
lunes 21 de junio de 2010
"El Poder del Silencio"
Solo en el silencio de la mente, se puede descubrir
"Quién eres" realmente.
Descargar la grabación de la Conferencia:
http://www.megaupload.com/?d=IAK9WA67
http://www.despertarlaconciencia.net/
lunes 14 de junio de 2010
No hace mucho, alguien me dijo: «Jeff, en uno de tus últimos libros comentas que viste por televisión a una niña africana que se estaba muriendo de hambre. ¿Cómo puede ser eso la Unidad ? Me refiero a que, para ti, es fácil decirlo: después de todo, tú no te estás muriendo de hambre, pero ella, sí. ¿No será que la Unidad es sólo un concepto que utilizas para rechazar o negar la realidad de la vida en este mundo?, ¿una manera de afrontar la cruda realidad de la existencia y el sufrimiento?». La mente nunca podrá alcanzarla.
En mi vida no se manifiesta el hambre y, por supuesto, estoy muy agradecido por ello. Nunca debemos olvidar lo inmensamente afortunados que somos en el mundo occidental. Aparentemente, yo no puedo experimentar el hambre que esa niña padece, pero la Unidad no niega ni la manifestación de su hambre ni la de mi falta de hambre: comprende ambas. Es ambas.
En otras palabras, sólo existe lo que está sucediendo. Para la niña hambrienta lo que está sucediendo podría ser lo siguiente: la sensación de hambre que va en aumento, sonidos, visiones, olores, tal vez dolor… y movimiento en busca de comida. De este lado, no hay hambre, de momento: hay visiones, sonidos, olores e imágenes por televisión que muestran a una niña hambrienta. ¿Te das cuenta de que todo esto es la Unidad ?
Alimenta a esa niña y te estarás alimentando a ti mismo. Déjala marchar con hambre y te quedarás hambriento.






